En
un comunicado difundido por la Casa Blanca, Bush agregó
que también es "un testimonio de la resolución
del pueblo iraquí de avanzar tras décadas de opresión".
El
ex gobernante suní fue ejecutado hoy en Bagdad tras ser
declarado culpable por un tribunal iraquí de la tortura
y muerte de 148 opositores chiíes en 1982.
La
ejecución se llevó a cabo poco después de
que una juez federal rechazara en Washington una solicitud de
aplazamiento presentada por los abogados del ex gobernante, con
el argumento de que Sadam estaba bajo la jurisdicción estadounidense.
Bush
insistió en el comunicado en la equidad del juicio al que
fue sometido Sadam Husein.
"Esto
no habría sido posible sin la determinación del
pueblo iraquí de crear una sociedad gobernada por el imperio
de la ley", indicó el presidente estadounidense.
Sin
embargo, Bush advirtió de que la ejecución de Sadam
Husein "no pondrá fin a la violencia en Irak".
No
obstante, agregó que es un "hito importante en el
rumbo seguido por Irak para convertirse en una democracia que
se pueda gobernar, sostener y defender, además de ser aliada
en la guerra contra el terrorismo".
"Hoy
se nos recuerda (con la ejecución) cuánto ha avanzado
el pueblo iraquí desde el fin del régimen de Husein
y que el progreso alcanzado no habría sido posible sin
el permanente servicio y sacrificio de nuestros hombres y mujeres
uniformados", agregó.
Por
último, Bush subrayó que aún quedan por delante
"muchas decisiones y sacrificios. Sin embargo, la seguridad
del pueblo de EEUU exige que no cedamos en nuestro esfuerzo por
garantizar que la joven democracia iraquí siga progresando".
Bush
se encuentra en su rancho de Crawford, en Texas, donde pasa las
festividades de año nuevo. EFE