De
acuerdo con la entidad, la cifra significaría el 29,2 por
ciento del Producto Interno Bruto, con lo que sería la
"actividad" económica más importante del
país.
Honduras muestra el crecimiento migratorio más alto de
Centroamérica: cada día abandonan el país
unos 270 nacionales.
La pobreza, que afecta al 80 por ciento de la población,
las escasas opciones de empleo y de estudio, y el peor registro
criminal del área, son algunas de las razones que compelen
a los hondureños a buscar alternativas de vida en el exterior.
De acuerdo con un informe del Foro Nacional para las Migraciones,
unas 100 mil personas salen al año, principalmente hacia
Estados Unidos, aunque no todos lo logran.
Entre el 1 de enero y el 14 de diciembre de este año, más
de 83 mil 754 hondureños fueron deportados desde aquella
nación, la cifra más alta de expulsiones desde 1997.
A ese panorama se suman los que mueren en el camino por accidentes
o en manos de traficantes de personas, y los que son apresados
antes de llegar a la frontera entre México y Estados Unidos.
Al menos un millón de hondureños residen en el norteño
país, la mitad de ellos indocumentados.
En 2005, las remesas familiares superaron las exportaciones de
bienes (mil 761,4 millones de dólares) y duplicaron el
valor agregado de las maquilas (unos 887 millones).
Además, refiere el BCH, superaron varias veces a la inversión
extranjera.
El comportamiento de las remesas hasta noviembre de este año
fue similar al de 2005. La captación fue de dos mil 46,8
millones de dólares y se estima que en diciembre oscilen
entre 350 y 400 millones.