Sadam Husein una vida
marcada por la violencia
   
 

29 de diciembre de 2006

Redacción Central - Sadam Husein, quien durante 24 años ejerció el máximo poder en Irak y hoy fue ejecutado, nació el 28 de abril de 1937 en Al Awja, una aldea dependiente de Tikrit, ciudad musulmana suní a 150 kilómetros de Bagdad.

Natural del mismo lugar que el legendario sultán árabe Saladino y descendiente de una familia de campesinos, a la muerte de su padre fue educado por su tío, Khairallah Tolfah, quien luego fue gobernador de Bagdad.

Afiliado al partido socialista panarabista Baaz desde 1956, su carrera está jalonada de intrigas palaciegas, intentos de asesinatos de adversarios y golpes de Estado.

Durante su juventud, Sadam participó en un golpe de Estado fallido contra el rey Faisal II y en un atentado también frustrado contra el general Abdul Karin Kassem, pasó varios periodos en prisión, fue condenado a muerte y estuvo exiliado en Siria y Egipto.

Regresó a Irak en 1963 y participó en la revolución que en 1968 alzó al poder al partido Baaz, del que se convirtió en secretario general adjunto.

En 1969 fue nombrado vicepresidente del Consejo del Mando Supremo de la Revolución, el máximo órgano de poder en Irak, desde donde lideró una serie de reformas internas que llevaron a la nacionalización, en 1972, del petróleo iraquí.

El 16 de julio de 1979, el general El-Bakr dejó el poder por motivos de salud y Sadam asumió los cargos de jefe de Estado, presidente del Consejo del Comando Revolucionario, primer ministro, comandante de las Fuerzas Armadas y secretario general del Baaz.

Tras hacer frente a una conspiración que acabó con la ejecución de 34 personas, en 1980 involucró a Irak en una guerra contra Irán por el estratégico territorio de Chat al-Arab, puerta de salida al golfo Pérsico, en un conflicto que duró ocho años -el alto el fuego se firmó el 20 de agosto de 1988- y en el que murieron más de un millón de personas.

La invasión de Kuwait en agosto de 1990 le valió un nuevo enfrentamiento en enero del año siguiente, esta vez con una coalición militar internacional encabezada por EEUU, bajo mandato de las Naciones Unidas.

Vencido por los aliados, Sadam Husein tuvo que aceptar el embargo económico impuesto por la ONU, organismo que además acordó inspeccionar y desmantelar su programa armamentístico.

El embargo, aunque suavizado en 1995 por el programa "Petróleo por Alimentos", sumió al país en la penuria, pero Sadam consiguió mantenerse en el poder.

En 1997 comenzaron las desavenencias del régimen con la UNSCOM, la misión de Naciones Unidas encargada de supervisar el desarme de Irak -ante la sospecha de que buscaba armamento químico y nuclear-, unos desencuentros que se prolongaron seis años y que sirvieron como pretexto a EEUU para lanzar su invasión de Irak.

Tras la salida de los inspectores, acusados de espías, comenzó la operación "Zorro del Desierto", durante la cual aviones de EEUU y el Reino Unido bombardearon masivamente objetivos de Irak, que desde entonces se negó a readmitir a los inspectores.

La inclusión de Irak en el llamado "Eje el Mal", ideado por el presidente estadounidense, George W. Bush, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, precipitó su caída y la intensificación del debate en el seno de la ONU sobre sus intenciones armamentísticas.

El 20 de marzo de 2003, fuerzas de EEUU y el Reino Unido invadieron Irak, que en menos de un mes cayó en manos de las fuerzas invasoras. El paradero de Sadam Husein se convirtió entonces en una incógnita que se prolongó durante ocho meses, hasta el 13 diciembre de ese año, cuando fue capturado en una granja de la ciudad de Ad Duar, cerca de Tikrit.

Según la coalición militar, fue un miembro de una familia cercana a Sadam quien le delató.

El 1 de enero de 2004, el Pentágono le reconoció como "prisionero de guerra" y el 30 de junio traspasó su custodia judicial al nuevo Gobierno provisional iraquí.

Durante casi dos años, Sadam Husein permaneció bajo custodia de las fuerzas estadounidenses, a la espera de ser juzgado por un Tribunal Especial, auspiciado por EEUU, que el 19 de octubre de 2005 inició el primer proceso al ex dictador.

Como consecuencia de los hechos juzgados, relativos a la matanza de 148 personas en 1982 en Duyail, al norte de Bagdad, Sadam fue condenado el pasado 5 de noviembre a morir en la horca junto a dos de sus más estrechos colaboradores: su hermanastro Barzan al Tikriti y el jefe del tribunal revolucionario que ordenó la ejecución chií, Awad Hamad al Bandar.

El 26 de diciembre de 2006, el Tribunal de Casación de lo Penal iraquí ratificó las citadas sentencias de muerte.

Sadam Husein también fue juzgado por su supuesta responsabilidad en los ataques, incluso con armas químicas, lanzados por el régimen contra el Kurdistán iraquí en la denominada campaña "al Anfal", en 1987 y 1988, en los que fueron asesinados miles de kurdos.

El Tribunal Penal Supremo iraquí rechazó el 28 de diciembre una petición del ex presidente Sadam Husein para reconsiderar la sentencia a muerte dictada en su contra y en la de dos de sus antiguos colaboradores.

Las fuerzas estadounidenses encargadas de la custodia del depuesto presidente pidieron el 29 de diciembre al jefe del equipo de abogados de Sadam, Jalil al Duleimi, que nombrara a alguien para recoger las pertenencias del dictador y sus dos colaboradores.

En la madrugada del 30 de diciembre, Sadam Husein fue ahorcado.

Casado en dos ocasiones, Sadam tuvo cinco hijos. Los dos mayores, Uday y Qusay, considerados los hombres más influyentes de su régimen y sus últimos apoyos hasta la pérdida del poder, murieron en Mosul el 22 de julio de 2003 durante un ataque perpetrado por militares estadounidenses contra una vivienda. EFE

 
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