El
atentado más grave ocurrió poco después del
mediodía en el barrio de Hurriya, una zona en el noroeste
de Bagdad.
En
esta parte de la ciudad las explosiones de tres vehículos,
dos de ellos en una calle comercial, y uno tercero cerca de una
escuela de primaria dejaron 26 muertos y 25 heridos.
Este
barrio, actualmente habitado mayoritariamente por chiíes,
albergaba antes de la invasión de Irak en marzo de 2003
tanto a iraquíes chiíes como suníes.
Los
últimos huyeron como consecuencia de la violencia sectaria
que estalló el pasado 22 de febrero, tras un atentado contra
una mezquita chií en la ciudad de Samarra.
El
cuarto coche explotó enfrente de una zona de aparcamientos
en el barrio de AL Asadiya, y causó heridas a dos agentes
de policía.
Otro
ciudadano murió y siete resultaron heridos por una quinta
explosión en el también barrio bagdadí de
Al Iskan.
Estos
nuevos actos de violencia en Irak tienen lugar horas después
de que las autoridades anunciaran el ahorcamiento, en Bagdad,
del depuesto presidente, Sadam Husein. EFE