La
información ocupó la primera plana, bajo un titular
a todo ancho de página, en The New York Times, en un artículo
que señaló que "el fin llegó para Sadam
con rapidez terrible después que perdió, hace cinco
días, su apelación de la sentencia".
La
televisión ha mostrado, desde la madrugada, imágenes
de los momentos previos a la ejecución en las cuales se
ve a Sadam Husein rodeado por personal de seguridad enmascarado,
mientras un funcionario le coloca una tela alrededor del cuello
antes de la soga.
The
New York Times citó a Mowaffak al Rubaie, asesor de seguridad
nacional de Irak, quien dijo que el ex gobernante "se resignó.
Nos asombró. Fue extraño. Sencillamente se resignó".
The
Washington Post también destacó el acontecimiento
en el sitio principal de su primera página y le dedicó
dos páginas interiores.
En
su artículo de primera página, The Boston Globe
señaló que "aunque fueron jueces iraquíes
los que dictaron la sentencia de muerte de Sadam Husein, cientos
de abogados, asesores e investigadores estadounidenses desempeñaron
un papel crucial en el enjuiciamiento y condena del gobernante
derrocado".
"Durante
tres años, funcionarios de los departamentos de Estado
y Justicia revisaron millones de documentos iraquíes y
cientos de tumbas donde fueron sepultadas las víctimas
de 24 años de gobierno de Husein, en busca de pruebas clave
para sus juicios", agregó.
El
diario The Los Angeles Times sostuvo que "Husein, quien gobernó
con fuerza implacable y llevó a su pueblo a tres guerras
devastadoras en su búsqueda de dominio del mundo árabe,
arroja una larga sombra sobre los acontecimientos mundiales y
el país que controló durante casi 30 años".
The
Chicago Tribune publicó, junto a su artículo de
primera plana, una foto de Sadam Husein con un paño negro
ya enrollado en su cuello, y señaló que "la
ejecución cierra un capítulo agonizante de la historia
que comenzó con el juramento del presidente George W. Bush
de que lograría un cambio de régimen con la invasión
de Irak".
"Pero
el ahorcamiento del otrora hombre fuerte de Irak no altera los
problemas fundamentales que encara Bush: recuperar el apoyo público
en EEUU para una guerra a la cual se opone ahora la mayoría
de los estadounidenses, y marcar un rumbo convincente para la
victoria que Bush promete que se logrará antes de que se
retiren las fuerzas estadounidenses", agregó el diario.
EFE