Esta
es la primera reacción de un alto funcionario del gobierno
hondureño brindada en exclusiva a Proceso Digital,
tras la ejecución en la
horca de Husein, cuyo cuerpo fue enterrado
este domingo 31 de diciembre en un panteón de la aldea
de Auya en las afueras de su ciudad natal de Tikrit, junto a los
restos de sus hijos, fallecidos en un operativo de las fuerzas
de ocupación.
En
una comunicación telefónica con Proceso
Digital, el canciller hondureño fue claro
al señalar que el gobierno del presidente Manuel Zelaya
está en contra de la pena capital y en consecuencia no
comparte la ejecución del ex dictador iraquí. “Honduras
y éste su servidor somos contrarios a la pena capital”,
dijo.
“La posición nuestra ha sido bien
clara en el sentido de estar en contra de la pena de muerte”,
reafirmó Jiménez Puerto al ser consultado en torno
a la posición del gobierno, tras señalar que el
presidente Manuel Zelaya comparte el mismo principio de inviolabilidad
de la vida y eso lo dejó claro durante la campaña
que lo llevó a la Presidencia de Honduras.
Dijo que el gobierno a través de la Cancillería
aún no ha hecho un pronunciamiento oficial sobre la ejecución
de Sadam Husein, pero lo hará en las próximas horas,
una vez que se reúna con el mandatario Zelaya. “Creo
que pasado mañana ( martes 2 de enero) vamos a hacer una
declaración oficial”.
A juicio del rector de la política exterior
hondureña, la ejecución de Sadam no contribuirá
a la pacificación de Irak, como lo espera el gobierno iraquí
y estadounidense, sino que más bien agudizará la
violencia que impera en esa convulsionada nación del Oriente
Medio.
“A
mi juicio no (pacificará Irak), yo no creo (que eso suceda)
y lo que se está viendo más bien es más violencia”,
afirmó.
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El
canciller hondureño aclaró que la ejecución
de Sadam es un asunto que compete al pueblo y gobierno de
Irak, y Honduras respeta el principio de autodeterminación
de los pueblos, aunque su posición sobre el tema
sea contraria, es decir, opuesta a la aplicación
de la pena capital. |
Honduras
forma parte de una lista de 75 países cuyas leyes prohíben
la pena de muerte. Este país abolió la pena de muerte
en 1957 y, en consonancia con tratados internacionales de los
que es signatario, su Constitución señala que el
derecho a la vida es inviolable y que se prohíbe castigar
el crimen con la condena máxima.
Nicaragua
también lo critica
En
similares términos al del gobierno hondureño, se
pronunció en las últimas horas el presidente electo
de Nicaragua, Daniel Ortega
Saavedra, quien indicó a medios de comunicación
de su país que la ejecución del ex dictador iraquí
fue "como un brutal crimen más" y exigió
el "retiro inmediato" de las tropas estadounidenses
de Irak.