Castro
se encuentra convaleciente desde julio pasado de una enfermedad
que él mismo declaró "secreto de Estado"
y que le obligó a traspasar provisionalmente sus responsabilidades
al frente del Gobierno y el Partido Comunista a su sustituto constitucional,
su hermano Raúl, vicepresidente primero.
Desde
entonces, el líder de la revolución no ha aparecido
en ningún acto público, únicamente se le
ha visto en algunos vídeos -el último emitido por
la televisión estatal el 28 de octubre-, y sólo
se ha conocido que se recupera por vía de funcionarios
del gobierno o de unas pocas personalidades extranjeras que han
podido visitarlo.
A
falta de imágenes, se han divulgado algunos mensajes suyos,
el más reciente de ellos, una felicitación trasladada
a través de su hermano Raúl "a todos los que
contribuyeron al éxito" de la XIV Cumbre del Movimiento
de Países No Alienados (NOAL) celebrada en La Habana en
septiembre último.
Pero,
a las puertas del Año Nuevo, hay cubanos que barajan la
posibilidad de que "el Comandante" les dirija un nuevo
mensaje para despedir el año tras echar en falta alguna
comunicación suya en la última sesión de
la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), de la que
estuvo ausente por segunda vez en 30 años.
Las
instituciones culturales han anunciado una voluminosa cartelera
artística desde el viernes y hasta el primero de enero
y las invitaciones para las fiestas de este fin de año
circulan en diferentes puntos de la capital cubana.
El
programa de celebraciones por el "Día de la Liberación",
una de las principales conmemoraciones oficiales cubanas, incluyen
a populares orquestas salseras como "Los Van Van", que
amenizarán los espectáculos junto a grupos de rock,
hip-hop y rumba, entre un centenar de conjuntos musicales y solistas.
Además
de convocar a bailar, la cartelera ofrece una función especial
del Ballet Nacional de Cuba y la presentación de las corales
infantiles, convertidas desde hace algunos años en una
tradicional oferta cultural por estas fechas.
Los
festejos por el "1 de enero" serán el epílogo
de un período en el que la economía creció
un 12,5 por ciento, de acuerdo a los datos de medición
oficiales, que conceden un valor agregado a los servicios médicos
y deportivos que recibe la población, entre otros.
El
2007 será un año de cambios, el primero ya ha sido
aprobado por la Asamblea del Poder Popular (Parlamento), que,
el 22 de diciembre decidió nombrarlo como el "año
49 de la revolución", con lo que inicia una nueva
tradición de nombrar a los años por el orden cronológico
de los aniversarios de la revolución.
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Atrás
queda el ensalzamiento de un programa o acontecimiento mediante
las denominaciones del ciclo anual con títulos como
"año de la revolución energética",
en 2006; "el año de la Alternativa Bolivariana
para las Américas", en 2005, o del "50
aniversario del Asalto al Cuartel Moncada", en 2003. |
Sin
embargo, el venidero ejercicio depara nuevos retos para los isleños,
que hasta ahora han vivido con normalidad la excepcional circunstancia
que vive el país.
De
hecho, las autoridades de la isla han enfatizado sus objetivos
de poner en marcha normativas que permitan ajustar las clavijas
para elevar la disciplina laboral, continuar con la política
de ahorro de recursos energéticos y diversos programas
socio-económicos.
"Hay
que aplicar la disciplina rigurosa, indispensable, sin la cual
no camina nada", recalcó el presidente interino Raúl
Castro durante la última sesión parlamentaria del
año.
Apartados
como el de la vivienda, la alimentación y el transporte,
entre los que más afectan a la población cubana,
esperan por soluciones que permitan a los cubanos "un relax"
en la vida cotidiana. EFE