Benedicto
XVI dijo que en las últimas horas del año se repiten
algunos "ritos mundanos, marcados sobre todo por la diversión
y vividos a menudo para evadir la realidad".
Según el Papa, estos "ritos"
sólo sirven para "exorcizar los aspectos negativos
y proporcionar improbables fortunas".
En estos momentos de final de año, para
el Papa, el comportamiento de los cristianos "tiene que ser
diferente" y así, instó a presentar a la Virgen
María "las alegrías, esperanzas y tristezas
y las angustias del hombre moderno, de los pobres y de todos los
que sufren".
En este Te Deum de agradecimiento por el fin de
año, el Papa quiso recordar que hoy se celebra, además
del final del año cronológico, la llamada "Octava
de Navidad", dedicada a la Virgen.
Por ello, la homilía del Pontífice
estuvo centrada en resaltar "la maternidad de María"
y en como Dios eligió nacer "no trámite una
mujer", sino "de una mujer".
El obispo de Roma explicó que la definición
dogmática de María como "Madre de Dios",
que proviene de la palabra griega "Theotokos", se realizó
en el Concilio de Éfeso (Turquía) en el año
431.
Benedicto XVI recordó que visitó
Éfeso durante su "inolvidable" viaje en noviembre
a Turquía y agradeció "la protección"
que la Virgen María le dio durante esta visita.
El
papa Joseph Ratzinger terminó su homilía deseando
que la fe de los creyentes sea como la de la María: "limpia,
humilde y al mismo tiempo valerosa". EFE