En el
funeral de Estado que tuvo lugar en la Catedral Nacional de la capital,
los ex presidentes y el actual gobernante rodearon a la familia
de Ford en uno de los actos más conmovedores de los seis
días de duelo nacional decretados en EEUU desde el pasado
viernes.
"Su
nombre fue un sinónimo de integridad. En medio del caos,
él fue una roca de estabilidad", dijo Bush hijo, en
su panegírico del hombre que presidió EEUU durante
un breve lapso de dos años y medio (1974-1976) tras la dimisión
de Richard Nixon por el escándalo del "Watergate".
En
una línea similar, Bush padre recordó cómo
Ford "devolvió el honor al Despacho Oval de la Casa
Blanca", gracias a una vida "marcada por el honor y la
integridad".
Entre
los invitados a la ceremonia se encontraban otras personalidades
del mundo de la política que definieron junto a Ford parte
de la segunda mitad del siglo XX, como el ex secretario de Estado
Henry Kissinger, el ex primer ministro israelí Simon Peres
o el ex secretario de Estado James Baker.
Esta
misma mañana, el féretro de Ford dejó el velatorio
instalado en la Rotonda del Capitolio durante tres días para
que los ciudadanos pudiesen dar su último adiós al
ex mandatario.
Tras
el funeral de hoy, los restos de Gerald Ford serán trasladados
a Grand Rapids (Michigan), la ciudad que siempre consideró
como su hogar y en la que será enterrado mañana.
Gerald
Ford murió el pasado 26 de diciembre a los 93 años
en su rancho "Mirage", en California. EFE
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