Fuentes
oficiales citadas por la televisión Al Furat, que representa
a la mayoritaria comunidad chií, afirmaron hoy que los dos
serán ejecutados el jueves, algo que confirmó otra
emisora pro estadounidense "Al Hurra-Irak".
Además,
el consejero para la Seguridad Nacional de Irak, Muafaq al Rubaí,
había asegurado que los dos antiguos colaboradores del ex
presidente iraquí será ahorcados "después
de la fiesta".
Sami
Al Askari, consejero político del primer ministro iraquí,
Nuri Al Maliki, dijo hoy, sin embargo, que "es posible"
que la ejecución se lleve a cabo la próxima semana,
tras la celebración del "Día del Ejército"
en Irak.
Al-Adha,
la principal festividad de los musulmanes, que conmemora el sacrificio
de Abraham, comenzó el pasado sábado en el mundo islámico,
el mismo día en el que fue ejecutado Sadam, aunque los chiíes
en Irak e Irán la celebraron a partir del domingo, por lo
que para éstos termina hoy, miércoles.
Tanto
Sadam como Barzan y Al-Bandar fueron condenados a muerte en noviembre
pasado por el Tribunal Penal Supremo en relación con la ejecución
de 148 islamistas chiíes después de un juicio sumarísimo
celebrado tras un intento de asesinato de Saddam en 1982, del que
se acusó a los islamistas.
Las
noticias sobre la próxima ejecución de Barzan y Al-Bandar
se producen mientras continúa la investigación en
Bagdad sobre la filmación del ahorcamiento de ex dictador,
que provocó una agria polémica, al ser considerada
como "humillante" por los suníes y por el mundo
musulmán en general.
Hoy
mismo, ha aparecido en internet un mensaje escrito del que fuera
número dos del depuesto régimen, Ezat Al-Duri, en
el que se compromete a seguir "el mismo camino" de Sadam,
y responsabiliza a EEUU, Reino Unido, Israel e Irán de su
ejecución.
"A
quienes luchaban por Sadam, les digo que Sadam ha terminado su papel
y ahora es un mártir. A aquellos que luchan por la nación,
su unidad y libertad, les digo que la nación todavía
está con vida" dice la misiva.
Al-Duri,
por cuya captura EEUU ofrece 25 millones de dólares, era
vicepresidente del Consejo del Mando de la Revolución, la
máxima institución del poder durante el derrocado
régimen, y se encuentra en paradero desconocido desde la
caída del Gobierno de Sadam, en abril de 2003.
El
asesor del fiscal general del Tribunal Penal, Munqiz al Faraón,
que estuvo presente en la ejecución de Sadam, acusó
hoy a "dos altos responsables del gobierno" de filmar
la ejecución con las dos cámaras de sus móviles.
Faraón
aseguró que conoce a los dos responsables, pero se negó
a identificarlos.
La
grabación, difundida por distintos canales de televisión,
así como por internet, fue criticada en numerosos países
árabes, y algunos comentaristas calificaron todo el proceso
de "ejecución sectaria", que no sirve los planes
para reconciliación nacional en Irak.
En
las imágenes filmadas se puede ver a Sadam acompañado
de varios verdugos encapuchados que le llevan hacia la horca en
una habitación oscura, donde se escuchan voces que parecen
mofarse del reo y cantar lemas de alabanza del clérigo islamista
chií Muqtada al Sadr y el padre de este, Baqer al Sadr, muerto
durante el régimen de Sadam Husein.
Además,
se oye una voz que dice: Sadam "vete al infierno" y otra
insiste: "por favor, este hombre va a ser ejecutado",
está última es la del asesor del fiscal general, Faraón,
según dijo él mismo posteriormente.
El
ahorcamiento de Sadam fue seguido por protestas en varias zonas
suníes de Irak, mientras que portavoces del grupos leales
a Sadam, incluido su ya disuelto Partido, el socialista "Al-Baaz",
advirtieron de que el Gobierno del chií Nuri A Maliki, "pagará
el precio" de esta acción. EFE
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