El fiscal
Joseph Schmit, que la víspera había desechado las
"autoacusaciones de canibalismo por el presunto autor del crimen",
dijo hoy que, al disponer de los últimos elementos de la
autopsia, se trata muy probablemente de un caso de canibalismo.
La
ausencia de dos trozos de un músculo en un espacio intercostal
y de la parte superior del lóbulo izquierdo del pulmón
de la víctima, que no han sido hallados en el lugar del crimen,
hace que sean "muy probables las autoacusaciones de canibalismo"
por su presunto autor, afirmó hoy Schmit en un comunicado.
El
reo, de 35 años y que cumplía una sentencia por robo
con violencia, había afirmado que se comió el corazón
de otro detenido, de 31 años, después de matarlo.
Los dos compartían con un tercero una celda en la cárcel
de Ruán.
Según
la Administración Penitenciaria, que ha abierto una investigación
administrativa, los tres presos habían pedido compartir la
misma celda, a finales de diciembre.
Los
hechos tuvieron lugar durante la noche del pasado martes al miércoles
y fueron descubiertos ese día por guardianes por la mañana.
Según
el fiscal, el presunto asesino molió a golpes a su compañero
de celda antes de intentar estrangularlo y de finalmente asfixiarlo
con una bolsa de plástico.
El
autor del crimen y el otro reo, que ha reconocido que no dormía
en el momento de los hechos, serán imputados hoy por homicidio
voluntario con premeditación, indicó el fiscal, que
también ha pedido su procesamiento por atentar contra "la
integridad del cadáver".
Según
la Administración Penitenciaria, el único precedente
de canibalismo en una prisión francesa se remonta a 2004,
cuando un reo le rompió la cabeza a otro y se comió
parte del cerebro. EFE
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