Expertos
del Centro para la Salud Infantil Internacional de la citada universidad
británica han vinculado la pobreza y la desnutrición
en muchos países con un bajo desarrollo cognitivo, motor
y socio-emocional de los pequeños.
Los
científicos consideran que facilitar juguetes a los preescolares
puede mejorar su desarrollo mental, incluso si sufren de desnutrición,
señalan en este análisis publicado en el último
número de la revista médica británica "The
Lancet".
De
acuerdo con el texto, es necesario el desarrollo infantil para alcanzar
los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU de suprimir la
pobreza y lograr una educación primaria universal.
"Es
posible que estos niños con desventajas no rindan en la escuela
y, por tanto, tengan bajos ingresos y alta fertilidad", lo
que hace que la pobreza pase a través de generaciones, según
la principal autora de la investigación, Sally McGregor.
Pese
a todo, los expertos resaltan que varios estudios han mostrado un
vínculo muy claro entre el juego y la inteligencia.
"Hemos
trabajado en programas sobre juego en Bangladesh, donde los niños
tienen una importante desnutrición, y hemos conseguido una
mejora de nueve puntos en el cociente intelectual de estos pequeños,
sólo a través del juego", subrayó McGregor.
"La
desnutrición por sí sola es un problema. La desnutrición
sin estimulación mental es un problema mayor", de acuerdo
con esta experta.
Un
cambio de actitud de la población en los países en
desarrollo para conseguir que los niños jueguen en casa,
antes de la edad escolar y apoyados por una nutrición básica,
puede tener un importante efecto en los menores, agregó.
"La
gente está centrada en reducir la mortalidad, pero no se
da cuenta de que hay muchos niños que no alcanzan su potencial.
Para cuando llegan a los cinco o seis años y van a la escuela,
sus posibilidades están casi evaporadas", resaltó
la experta a los medios británicos.
Informó
de que se obtuvieron importantes resultados en estudios llevados
a cabo en Jamaica, donde se suministraron juguetes para animar a
las madres a jugar con los niños.
"Seguimos
a los niños hasta los 18 años de edad y su cociente
intelectual es mejor, su lectura es mejor, con menos posibilidades
de dejar el colegio, su salud mental es mejor, están menos
deprimidos, menos ansiosos y tienen una mejor autoestima",
resaltó la experta.
Agregó
que "hay mucha ignorancia sobre lo que un niño necesita,
piensan que el juego no es para adultos y no entienden que puede
mejorar el desarrollo del niño".
De
acuerdo con el estudio, los responsables de crear políticas
que afectan a la población no se dan cuenta del efecto que
la pobreza y la desnutrición tienen en el desarrollo infantil.
"El
primer Objetivo del Milenio de la ONU es erradicar la extrema pobreza
y la hambruna y el segundo es asegurar que todos los niños
completen la escuela primaria. Está claro que mejorar el
desarrollo infantil es un paso importante para alcanzar estos objetivos",
subrayan los autores de la citada universidad británica.
Añaden
que hay 559 millones de niños menores de cinco años
que residen en países en desarrollo, de los que 156 millones
tienen problemas de crecimiento y 126 millones viven en absoluta
pobreza.
"Los
niños sin ventajas están destinados no sólo
a tener menos educación y un menor desarrollo cognitivo,
sino también a ser menos productivos", subrayan los
autores del estudio.
En
su opinión, "para alcanzar los Objetivos del Milenio
de reducir la pobreza y asegurar que niños y niñas
completen la escuela primaria, los gobiernos y las sociedades civiles
deberían considerar ampliar programas de desarrollo infantil
de alta calidad". EFE
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