Starkman
fue gerente de la Enee durante unos pocos meses de 2006, pero
renunció al cargo "por razones personales", sobre
las que no precisó detalles.
Las
empresas utilizaban más de 180 líneas telefónicas
mediante las cuales se hacían llamadas internacionales
que era disfrazadas como locales, para lo que utilizaban alta
tecnología y una red de Hondutel, según explicó
Chimirri.
Una
de las empresas figuraba como importadora y comercializadora de
licores, según la denuncia.
La
Fiscalía contra el Crimen Organizado inició hoy
las investigaciones por el delito de hurto continuado mediante
el uso fraudulento de un sistema radioeléctrico, en perjuicio
del Estado.
El
ex gerente de la Enee no ha respondido sobre su presunta responsabilidad
en el delito que se le imputa y las tres empresas desmanteladas,
que serían propiedad suya, según versiones difundidas
por la prensa local. EFE