<!DOCTYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN">
<html>
<head>
<title>Untitled Document</title>
<meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=iso-8859-1">
</head>

<body>
<table width="465"  border="0" align="center" cellpadding="2" cellspacing="0">
  <tr> 
    <td valign="top"><strong></strong></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top"><div align="center"><strong><font color="#000099" size="5" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 
        Biodi&eacute;sel en Honduras: <br>
        &iquest;Panacea o prisi&oacute;n verde? </font></strong></div></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top">&nbsp;&nbsp;&nbsp;<font color="#990000" size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">&nbsp;</font></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top"><strong><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><br>
      MANUEL JIM&Eacute;NEZ FONSECA <br>
      Peri&oacute;dico Digital <br>
      La Nueva Espa&ntilde;a</font></strong></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top"><table width="100%" border="0" cellpadding="2" cellspacing="0">
        <tr> 
          <td width="64%"> <div align="justify"> 
              <div align="justify"> 
                <p align="justify"><font color="#990000" size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">15 
                  de enero de 2007</font> </p>
                <p> <font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La 
                  pol&iacute;tica energ&eacute;tica y de carburantes de la Uni&oacute;n 
                  Europea puede provocar un aumento de los casos de violaciones 
                  de derechos humanos en Honduras. El Gobierno hondure&ntilde;o 
                  ha lanzado un plan de acci&oacute;n con el objetivo de plantar 
                  de palma africana 200.000 hect&aacute;reas.</font></p>
              </div>
            </div></td>
          <td width="36%" valign="middle"> <table width="100%" border="0" cellspacing="1" cellpadding="0">
              <tr> 
                <td><p><img src="imagenes/15_biodiesel.jpg" width="250" height="193"></p></td>
              </tr>
            </table></td>
        </tr>
        <tr valign="top"> 
          <td colspan="2"> <div align="justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"> 
              Este megaproyecto responde al esperado aumento de la demanda mundial 
              de biocombustibles, ante el anuncio de EE UU y la Uni&oacute;n Europea 
              de invertir en energ&iacute;as y combustibles menos contaminantes. 
              La palma africana, planta de la que se extrae biocombustible, ha 
              sido presentada en Honduras e internacionalmente por la Organizaci&oacute;n 
              de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n 
              (FAO) como el camino a seguir para la creaci&oacute;n de empleo 
              y riqueza.</font></div></td>
        </tr>
      </table></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top"> <div align="justify"> 
        <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><br>
          A pesar de que el Gobierno habla de la palma como si fuera una panacea, 
          es posible que los problemas que su cultivo pueda ocasionar sobrepasen 
          los beneficios. En primer lugar, podr&iacute;a desviar el uso de tierras 
          f&eacute;rtiles para destinarlas a la exportaci&oacute;n, desplazando 
          a los peque&ntilde;os agricultores y eliminando la biodiversidad. La 
          roturaci&oacute;n incontrolada de tierras para la plantaci&oacute;n 
          de palma amenaza igualmente el bosque tropical y la fertilidad del suelo. 
          El uso de pesticidas podr&iacute;a tener graves consecuencia sobre la 
          disponibilidad y calidad del agua. Diversos grupos campesinos han sido 
          ya desalojados de sus tierras de manera violenta. Son estas comunidades, 
          como las del valle de Sico y Paulaya, las que han comenzado a sentir, 
          de manera directa, los efectos negativos de la plantaci&oacute;n de 
          palma. <br>
          <br>
          En mayo de 2006 la Polic&iacute;a lleg&oacute; a la comunidad campesina 
          de Jardines de la Sierra, donde detuvo a quince personas, trece de las 
          cuales contin&uacute;an en prisi&oacute;n seis meses despu&eacute;s 
          de su detenci&oacute;n, sin haber tenido juicio. Durante la detenci&oacute;n 
          la Polic&iacute;a cometi&oacute; diversas irregularidades y someti&oacute; 
          a los campesinos a tratos inhumanos y degradantes. Allan&oacute; la 
          casa de los campesinos a una hora prohibida por la legislaci&oacute;n 
          hondure&ntilde;a. Golpe&oacute; a los campesinos durante la detenci&oacute;n, 
          incluso cuando &eacute;stos estaban esposados en el suelo. Una mujer 
          embarazada de la comunidad recibi&oacute; un culatazo en la barriga. 
          Su hijo naci&oacute; muerto con un golpe en la cabeza. Por su parte, 
          los campesinos han sido acusados de asociaci&oacute;n il&iacute;cita, 
          tenencia ilegal de armas y perjuicio al Estado. Lo ocurrido no es casualidad, 
          ya que Jardines de la Sierra se encuentra emplazada en el valle de Sico 
          y Paulaya, uno de los lugares donde se proyecta realizar una mayor siembra 
          de palma. En la regi&oacute;n de Col&oacute;n, hay m&aacute;s de 160 
          campesinos procesados, a los que se trata de desposeer de sus tierras. 
          Las detenciones y desalojos forman parte de una campa&ntilde;a orquestada 
          por los terratenientes de la zona para hacerse con nuevas tierras en 
          las que ampliar sus ya extensas plantaciones de palma y, en alg&uacute;n 
          caso, blanquear dinero procedente de la droga. <br>
          <br>
          En una visita a la prisi&oacute;n de la ciudad de Trujillo, el campesino 
          Anael Mart&iacute;nez de la comunidad de Jardines de la Sierra relataba 
          c&oacute;mo varias personas les hab&iacute;an visitado para convencerles 
          de que vendieran sus tierras, ofreciendo suculentas cantidades. No obstante, 
          Anael afirm&oacute; que tanto &eacute;l como el resto de campesinos 
          detenidos se hab&iacute;an negado. La intimidaci&oacute;n no afecta 
          &uacute;nicamente a los campesinos. Los abogados y miembros de organizaciones 
          que les apoyan han recibido intentos de soborno y, en caso de rechazarlos, 
          amenazas de muerte. <br>
          <br>
          A mediados del siglo pasado Ram&oacute;n Amaya Amador public&oacute; 
          una de las obras m&aacute;s importantes de la literatura hondure&ntilde;a: 
          &laquo;Prisi&oacute;n verde&raquo;. En dicha novela se recoge la experiencia 
          del propio autor como trabajador bananero y su denuncia del legado negativo 
          que las compa&ntilde;&iacute;as bananeras dejaron en Honduras. Las bananeras 
          fueron tambi&eacute;n presentadas en su d&iacute;a como una posibilidad 
          de progreso para el pa&iacute;s. Si la idea de impulsar el uso de biocarburantes 
          en Europa contin&uacute;a, la propia Uni&oacute;n Europea, cada uno 
          de los 25 pa&iacute;ses miembros y la ciudadan&iacute;a en general, 
          deberemos asegurarnos de que el aceite de palma que se compre no provenga 
          de empresas que violen los derechos pol&iacute;ticos y sociales de los 
          campesinos. Si no lo hacemos, seremos tambi&eacute;n responsables de 
          la creaci&oacute;n de una nueva prisi&oacute;n verde en Honduras.<br>
          </font> </p>
      </div></td>
  </tr>
  <tr> 
    <td valign="top">&nbsp;</td>
  </tr>
</table>
</body>
</html>
