Ni
medios locales ni portavoces oficiales se pronunciaron tras la
publicación en el periódico español "El
País" de una información en la que fuentes
médicas del hospital Gregorio Marañón de
Madrid indicaron que Castro permanece postrado en cama, ha perdido
una importante masa muscular y requiere alimentación parenteral.
Las
fuentes del hospital en el que trabaja como jefe del servicio
de cirugía José Luis García Sabrido, quien
en diciembre visitó a Castro en Cuba para hacerle una exploración,
indicaron que el líder cubano sufrió una grave infección
intestinal y varias complicaciones tras tres "operaciones
fallidas".
Agregaron
que el presidente cubano tuvo un cuadro de peritonitis que desembocó
en una primera operación, y complicaciones posteriores
llevaron a Castro a pasar en otras dos ocasiones por el quirófano.
Castro
anunció el 31 de julio, cinco días después
de su última aparición pública, la delegación
de sus cargos en su hermano Raúl y seis hombres de su confianza
tras ser sometido a una operación intestinal por una enfermedad
que se mantiene como "secreto de Estado".
García
Sabrido dijo en Madrid que la actividad intelectual de Castro
era excelente, que se estaba recuperando de los problemas postoperatorios
que tuvo en la anterior intervención, que calificó
como "grave", y destacó que "el estado de
salud del comandante cubano es bueno".
Además,
desmintió entonces que el líder cubano sufriera
cáncer y que se encontraba en proceso de recuperación.
Como
ya ocurriera tras la rueda de prensa ofrecida en España
por García Sabrido el pasado 26 de diciembre, luego de
visitar al líder cubano, el silencio ha sido la única
respuesta en la isla, donde nunca se informó ni del viaje
del médico español ni de sus comentarios sobre la
evolución de Castro.
Los
cubanos se dedicaban hoy con normalidad a sus tareas cotidianas
y los consultados por Efe manifestaron que no habían "oído
nada" de la información publicada en España.
"La
otra vez, me enteré de lo del médico español
pero hoy no he oído nada. Todavía no vi la antena",
indicó Miguel, de 30 años, refiriéndose a
las antenas ilegales que permiten a los cubanos ver canales internacionales
de televisión.
Para
Miguel, que se dedica a la venta furtiva de productos alimenticios,
las supuestas complicaciones que afectan el estado de salud de
Castro "son tonterías".
"El
médico español dijo que se estaba recuperando, esto
no son más que tonterías. No sé cómo
está, hace mucho que no se oye nada de la salud de Fidel,
pero no me creo eso", indicó, al asegurar que él
siente "mucho respeto" por el líder cubano.
Para
José Ramón, aparcacoches de 60 años, es "normal"
que en la isla nada haya dicho nada del tema.
"Fidel
es Fidel y cuando haya algo ya nos lo dirán", declaró,
al asegurar que "en la antena todavía no han pasado
nada de eso".
Magda,
de 62 años y vendedora de diarios en un estanquillo habanero,
escuchó con pena la información difundida en España.
"Si
es que ya tiene 80 años, no es fácil para una persona
de esa edad", afirmó, al agregar que "lo único
que sé es que el pueblo quiere que Fidel se recupere".
Analistas
consultados por Efe explicaron que esta información forma
parte del "baile de rumores y contrarrumores que nos acompañan
desde el anuncio de la enfermedad y que van a continuar hasta
que se produzca el desenlace".
Las
últimas imágenes de Castro fueron difundidas el
pasado 28 de octubre, en un breve vídeo emitido por la
televisión cubana, en el que el presidente aparecía
delgado y demacrado.
El
pasado 30 de diciembre, Fidel Castro señaló en su
mensaje de felicitación a los cubanos por la conmemoración
del 48 Aniversario de la Revolución que su recuperación
está "lejos de ser una batalla perdida". EFE