El
subdirector del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria, Félix
Ramos, declaró que "no se permitirá el ingreso
de productos, subproductos o animales porcinos vivos al país
procedente de Nicaragua", según un comunicado de dicho
Ministerio.
Los
permisos para importaciones porcinas desde Nicaragua "serán
estrictamente denegados, a fin de evitar un posible contagio en
territorio nacional", agregó; la medida está
vigente desde el miércoles.
Honduras
se sumó así a Costa Rica en tomar medidas preventivas
ante el rebrote de fiebre porcina registrado en Granada (Nicaragua),
pues las autoridades costarricenses anunciaron el martes que incrementaron
los controles sanitarios en los puestos fronterizos.
Ramos
refirió que "Nicaragua tiene que demostrar que tiene
un control epidemiológico, cuáles son las medidas
que ha adoptado para erradicar el brote en ese país, ya
que se trata de una enfermedad restrictiva al comercio".
La
peste porcina es una enfermedad vírica que ataca a los
cerdos de cualquier edad, se transmite por diferentes vías
y provoca síntomas variados como fiebre alta, hemorragias
y diarrea.
Según
el comunicado, "Nicaragua ha sido uno de los países
del área centroamericana que entró a una etapa de
erradicación de la peste porcina, por lo que las autoridades
sanitarias de Honduras no se explican cómo esta peste se
ha vuelto a presentar en ese país".
Sin
embargo, destacó que "a raíz del rebrote de
la peste porcina, en Nicaragua se ha iniciado una campaña
de vacunación masiva en torno al lugar donde se reportó"
el problema.
Las
autoridades de Honduras están "en máxima alerta"
y realizan una campaña de erradicación de la peste
porcina en los departamentos de Olancho, El Paraíso y Choluteca,
fronterizos con Nicaragua, a un coste de ocho millones de lempiras
(unos 423.000 dólares), informó.
Nicaragua
envió un informe a la Organización Mundial de Sanidad
Animal (OIE) el pasado 9 de enero, donde especificaba la aparición
del brote en la localidad de Granada. EFE