La
denominada Ley Habilitante, que el propio Chávez presentó
a la Asamblea, se espera que sea aprobada, también por
unanimidad, el próximo jueves, tras una segunda y definitiva
discusión.
Los
167 miembros de la Asamblea pertenecen a grupos y partidos pro
gubernamentales debido a que la oposición boicoteó
las elecciones legislativas de diciembre del 2005 y se quedó
sin representación parlamentaria.
La
Ley Habilitante le permitirá a Chávez legislar "por
decreto" en diez áreas que especificará el
texto y que, según anticipó ayer el presidente,
afectarán a "leyes viejas que hay que reformar, leyes
nuevas que hay que reformar, leyes que hay que sustituir por otras,
leyes que hay que inventar, en el marco de la Constitución".
"Tienen
que ser leyes revolucionarias", aseguró Chávez
antes de designar al vicepresidente Jorge Rodríguez como
cabeza de la comisión encargada de elaborar el contenido
de las reformas o de las nuevas leyes que se promulgarán
al amparo de los poderes especiales que le conceda la Asamblea
con la Ley Habilitante.
El
líder de la oposición, Manuel Rosales, consideró
que pedir poderes especiales para gobernar, teniendo el apoyo
absoluto del poder legislativo, es propio de un gobernante que
"se ha convertido en tirano, en un déspota que quiere
decidirlo todo, que ordena en público a los otros poderes
lo que tienen que hacer y que se cree el único capaz de
gobernar a Venezuela".
La
presidenta de la Asamblea, Cilia Flores, consideró que
estas críticas son normales porque "saben que estas
leyes son para profundizar la revolución". EFE