"No
vengo a proponer el socialismo al Mercosur, no vengo a contaminarlo
de socialismo, de marxismo o leninismo", dijo Chávez
en el pleno de la cumbre del Mercosur, bloque integrado por Argentina,
Brasil, Paraguay y Uruguay y al que Venezuela está en proceso
de adhesión.
Chávez,
quien se definió como un "socialista nuevo y renovado",
se permitió hacer una "respetuosa sugerencia"
a sus colegas sudamericanos al decir que "hay que darle una
mayor presencia al Estado en la economía".
Agregó
que ésa es una herramienta para que el Estado sea "una
referencia" ante los intereses de las grandes multinacionales
que tienen "interés en nuestra desintegración"
y representan el "modelo imperialista" impuesto mediante
una "política de garrote" por los Estados Unidos.
Chávez
también criticó la gravitación del modelo
capitalista en los bancos centrales de la región que, según
afirmó, "pretenden ser autónomos" pero,
"bajo una tesis perversa, siguen los dictados del Fondo Monetario
Internacional, aun en contra de los intereses de su nación".
Para
el presidente venezolano, "terminó la época
neoliberal en Latinoamérica", pero reconoció
que "buena parte del comercio regional lo deciden las trasnacionales
capitalistas", y señaló que los modelos económicos
"son todavía altamente dependientes del exterior".
Para
acabar con esa dependencia, propuso avanzar en la articulación
de alianzas entre empresas estatales en las áreas del gas
y la producción de alimentos, a la manera de como ya lo
hacen compañías como Petróleos de Venezuela
(PDVSA), Petrobras y la argentina Enarsa.
También
dijo que el Mercosur "pide a gritos" la constitución
del "Banco del Sur", que, según Chávez,
deberá concentrar parte de las reservas de los bancos centrales
de los socios, entre 10.000 y 15.000 millones de dólares,
para no depender más de los organismos de crédito
internacionales y "financiar buena parte de los proyectos
de infraestructura que necesita la región".
Por
otra parte, Chávez rebatió las críticas desde
varios sectores y países latinoamericanos a su intervención
en los asuntos internos de otras naciones.
Recordó,
al respecto, que incluso el vicepresidente de Paraguay, Luis Castiglioni,
dijo que él iba "a contaminar de ideología
al Mercosur".
"Uno
traga grueso a veces para no responder, pero entiendo que son
jugadas para impedir que esta nueva era se traduzca en integración",
dijo Chávez, quien aseguró que respeta "profundamente
la soberanía de cada país y los procesos electorales".
Por
otra parte, ratificó que no renovará la concesión
de la licencia de Radio Caracas Televisión.
"Tendrán
que derrocarme para que les renueve la concesión",
afirmó. EFE