En
este nuevo artículo sobre el hombre más "admirado"
de la Santa Sede, se revelan los secretos de su adolescencia cuando
era un chico normal de la localidad de Riedern am Wald, en la
Selva Negra, jugaba al fútbol, tocaba en un grupo, bebía
cerveza y salía con chicas.
La
revista cuenta que el ahora secretario del Papa tuvo una novia,
Gaby Schtzle, con quien estuvo tres años y que dejó
para entrar en el seminario de Friburgo.
Gaby,
que ahora está casada, recuerda que "lloró
tanto" cuando George le dejó para vestir los hábitos.
Uno
de sus amigos de juventud Albert Baumaister cuenta que Monseñor
Gaenswein era un buen jugador de fútbol y "tenía
futuro" y que tras los partidos se iban a las cervecerías
donde bebían y cantaban.
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Baumaister
cuenta que Gaenswein era un chico simpático y ocurrente
y recuerda que en una ocasión fue expulsado de un
partido de fútbol cuando el árbitro tras sacarle
una tarjeta amarilla le preguntó su nombre y él
contesto: "Franz Beckenbauer", como el gran jugador
alemán. EFE |