El
alto funcionario dijo a periodistas que la donación de
los aparatos, en fecha que no precisó, no debe inquietar
a ningún país vecino de Centroamérica porque
no pueden ser artillados.
"Son
aviones civiles, de dos plazas, que se utilizarán en tareas
de protección de los bosques y ejercer una mayor vigilancia
del narcotráfico", agregó.
Las
aeronaves también prestarán otros servicios de acción
civil, indicó Mejía, quien además señaló
que las Fuerzas Armadas de Honduras necesitan cambiar algunas
de sus unidades de transporte como camiones que tienen 20 años
de servicio y algunos sistemas de comunicación que ya son
obsoletos.
La
Fuerza Aérea de Honduras tiene en funcionamiento unos pocos
helicópteros y aviones de transporte, de fabricación
estadounidense e israelita, que fueron adquiridos en los años
70 y 80 del siglo pasado.
Algunos
de esos aparatos recién han sido reparados con repuestos
comprados en Chile, informó por su parte una fuente militar.
La
mayoría de los aviones y helicópteros que todavía
están en servicio ya tenían varios años de
vuelo cuando fueron negociados con Estados Unidos, a excepción
de una docena de cazas "F5", nuevos, de los que solamente
quedan 11, que tuvieron un coste de cerca de 100 millones de dólares.
La
Fuerza Aérea también dispone de varios caza "C-101",
españoles, y "Tucano", brasileños, que
pueden ser artillados, también adquiridos hace unos 20
años.
Los
"F5-E" y "F5-F", comprados en plena guerra
fría, durante la administración de José Azcona
(1986-1990) le dan supremacía aérea a Honduras en
Centroamérica. EFE