Los
cuadros supuestamente habían sido comprados por el hotel,
que no fue identificado para no afectar la investigación.
Del
Cid apuntó que las pinturas serán inspeccionadas
y cotejadas con los registros del patrimonio cultural que lleva
el Instituto Hondureño de Antropología e Historia
(IHAH) para establecer su origen y si fueron robadas.
Similar
proceso se lleva a cabo con otras 12 piezas religiosas decomisadas
en las últimas dos semanas por la Fiscalía y la
Dirección General de Investigación Criminal (DGIC)
en Tegucigalpa.
El
primer decomiso se produjo el pasado día 17, cuando se
recuperaron seis piezas (cuatro figuras y dos pinturas) y el segundo
fue el día 25, con otros seis objetos (cinco candelabros
y una escultura).
La
Fiscalía y la DGIC han intensificado las investigaciones
después de numerosos robos de objetos religiosos ocurridos
en los últimos meses en templos católicos de varias
zonas de Honduras, señaló Del Cid.