"Tenemos
que pensar que esta política, la actual, va a perdurar durante
algún tiempo; sin duda alguna mientras esté este señor
que se robó la Presidencia", dijo Alarcón durante
una intervención en el Congreso Pedagogía 2007, que
se celebra en La Habana.
Un
grupo de congresistas de EEUU presentó el miércoles
un proyecto de ley para eliminar las restricciones de viajes a Cuba
que afectan a estadounidenses y cubanos que viven en ese país.
Alarcón
afirmó que aunque desde el Congreso de EEUU se den pasos
hacia la eliminación de algunas de las restricciones que
conforman el embargo unilateral hacia la isla, como el levantamiento
de la prohibición de viajar a Cuba, "eso tendría
muy escasa significación, no implicaría cambiar la
política".
El
presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular descartó
que se pueda producir un "cambio radical" de esta política
en el futuro cercano y afirmó que cuando se produzca el relevo
en la Casa Blanca, "tampoco hay que suponer que, porque entre
un demócrata o una demócrata, las cosas vayan a cambiar
drásticamente".
"A
lo largo de este medio siglo han pasado republicanos, demócratas,
liberales, conservadores y todos nos han querido liquidar",
afirmó Alarcón.
Señaló
que "es posible" que algunas de estas propuestas presentadas
por los congresistas pudieran tener mayoría en el Legislativo,
pero afirmó que el que puedan contar con el apoyo de los
dos tercios del Congreso necesario para salvar el veto presidencial,
"eso ya es otra cuestión".
Indicó
que "algún día van a eliminar completamente el
bloqueo, se van a ver obligados a hacerlo" y afirmó
que en ese caso "el impacto en Cuba es difícil imaginarlo".
"Se
trata de un pueblo que la mayoría de él ha vivido
toda su vida bajo el bloqueo, sería una vida completamente
diferente", dijo.
Agregó
que, en cualquier caso, aunque eliminaran el embargo vigente desde
principios de los años 60 y pusieran fin a la "guerra
económica", él no bajaría la guardia "un
ápice".
Incluso
si fueran "los Estados Unidos Socialistas de América,
¡cuidado!", agregó.
El
pasado 2 de diciembre, el presidente provisional de Cuba, Raúl
Castro, lanzó un mensaje conciliador a EEUU y propuso "resolver
en la mesa de negociaciones el prolongado diferendo" entre
los dos países.
Un
grupo de congresistas afirmó en diciembre, al término
de una visita de tres días a La Habana, que el diálogo
entre los dos países ha comenzado, aunque las autoridades
de la isla no admitan que ha llegado "una nueva era".
EFE
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