"Durante
los últimos ocho meses hemos estado trabajando en la construcción
de una nueva estructura", afirmó González, quien
quiso dejar claro que la decisión de la agencia no es fácil
porque afectará a mucha gente, pero es indispensable.
El
organismo debe autofinanciarse y las tarifas anteriores no permitían
cubrir los gastos de un control más intenso a los aspirantes
a ciudadanos y residentes, motivados por las nuevas medidas de seguridad
tras los atentados terroristas de 2001.
Además,
el USCIS quiere estar en condiciones de afrontar los posibles retos
que surjan si se aprueba una reforma migratoria que podría
crear un programa de trabajadores temporales y aumentar el número
de solicitudes de residencia.
"Necesitamos
modernizarnos, tenemos que ser capaces de ofrecer el mejor servicio
posible", dijo González, quien aclaró que "no
se sabe lo que viene", porque las decisiones finales se tomarán
en el Congreso.
"No
podemos ni siquiera pensar en una reforma migratoria que nos traiga
muchas más solicitudes si continuamos como estamos ahora",
sostuvo.
Según
el funcionario, la intención de los ajustes es agilizar los
trámites de la agencia en un 20 por ciento a corto plazo.
"El
aumento va a ser significativo, pero a la vez, las personas que
no puedan afrontarlo van a tener una ayuda", afirmó
González, quien indicó que las solicitudes de ayuda
van a estar a disposición de los solicitantes.
Legisladores
hispanos y de origen asiático, y el Fondo México-Americano
para la Defensa y la Educación (MALDEF) criticaron inmediatamente
las nuevas tarifas.
"Nuestra
obligación es garantizar que los servicios de inmigración
y ciudadanía son asequibles", afirmó hoy el líder
del Caucus Hispano de la Cámara Baja, el legislador demócrata,
Joe Baca, en un comunicado.
También
el responsable del Caucus Asiático, Mike Honda, aseguró
por su parte que su grupo hará lo posible por garantizar
que los incrementos que se apliquen a las tarifas de inmigración
sean "justificados y razonables".
MALDEF
instó al Congreso a que ejerza sus poderes de supervisión
y encuentre alternativas para mejorar y financiar la creciente burocracia
en el ámbito de la inmigración.
Según
el presidente de esta organización, John Trasviña,
el incremento de tarifas propuesto por la administración
sólo servirá para poner una barrera más al
sueño de la ciudadanía estadounidense "a expensas
de los residentes permanentes que ya pagan impuestos".
"Esperamos
que este anuncio también contenga un plan de contingencia
para reducir los retrasos y aumentar la calidad de los servicios
ante tantas quejas", indicó a Efe José Lagos,
presidente de la Unidad Hondureña, con sede en Miami.
 |
Lagos
fue categórico al expresar su rechazo al incremento
de las tarifas, que dice serán una carga demasiado
pesada para muchas familias inmigrantes.
Por
su parte, el presidente de la Coalición de Organizaciones
Latinas de Virginia (VACOLAO), Andrés Tovar, afirmó
que "no es justo, pero no tenemos otra opción,
este es un proceso que tenemos que seguir".
|
Tovar
indicó que, desde el punto de vista económico, el
aumento va a perjudicar a muchas familias.
El
último incremento general en la agencia ocurrió en
1998, cuando las tarifas aumentaron en un 76 por ciento. Tras ese
ajuste la agencia había subido el costo de sus trámites
de acuerdo con la inflación en el 2002 y en el 2005. EFE |