Los
piratas y expertos informáticos y las compañías
de seguridad ya se han lanzado a la caza de errores en un software
que se precia de ser mucho más seguro que ninguno de sus predecesores.
El refuerzo de la seguridad fue,
de hecho, el principal motivo del retraso de más de dos años
en el lanzamiento de la nueva versión del sistema informático
que utilizan más del 90 por ciento de los ordenadores personales
de todo el mundo.
Vista es el primer sistema operativo
que Microsoft lanza desde octubre del 2001, cuando aterrizó
Windows XP.
Entre otras cosas, el nuevo Windows
Vista incluye de serie software contra el "spyware" -los
programas espía- y contra la instalación de otros
programas maliciosos, así como mecanismos para impedir el
paso al disco duro si el ordenador cae en manos equivocadas.
A pesar de las loas a su seguridad,
la propia Microsoft reconoció que no es impenetrable, de
modo que la aparición de fallos es simplemente cuestión
de tiempo.
"Sabemos que no tendremos el
código perfecto al cien por cien. Nadie lo tiene en la industria
informática, pero Vista dispone de muchas capas de defensa",
dijo Stephen Toulouse, uno de los directivos de Microsoft encargados
de la seguridad del producto.
Los piratas y expertos buscan no
sólo el reconocimiento que implica convertirse en el primero
en publicar y anunciar un "agujero" en Vista sino, sobre
todo, las cuantiosas recompensas.
Existe un mercado online en el que
las compañías de seguridad legítimas, los piratas
informáticos y los ladrones compran fallos en el software.
iDefense Labs, subsidiaria de la
empresa de tecnología VeriSign, por ejemplo, señaló
este mes que ofrecerá 8.000 dólares a los seis primeros
investigadores que encuentren agujeros en Vista, y 4.000 más
a quienes diseñen los códigos capaces de aprovecharse
de esos errores.
iDefense venderá esta información
a corporaciones y agencias gubernamentales para que protejan sus
sistemas.
Mark Miller, director del Microsoft
Security Response Center reconoció que la empresa está
preocupada por la existencia de un "bazar online" de fallos
informáticos.
"Con la compraventa de fallos,
los fabricantes informáticos tienen que ponerse las pilas
para desarrollar actualizaciones para proteger a los clientes",
dijo Miller en declaraciones al "The New York Times".
EFE
|