Los tornados
asolaron los condados de Seminole, Sumter, Lake y Volusia, en
el centro de este estado de Estados Unidos, donde destruyeron
casas móviles y negocios, derribaron árboles y líneas
telefónicas y dejaron sin electricidad a unas 20.000 personas.
Trece de los
muertos se registraron en Lake Mack y en Paisley y seis en Lady
Lake, en el condado de Lake, informaron las autoridades, que dijeron
que entre las víctimas hay un niño de siete años
y un adolescente de 17.
En cuanto
a los daños, se informó de más de 1.500 edificios
destruidos en Lake y Sumter y unos cien en el condado de Volusia.
Dos de las
zonas más afectadas son Lady Lake y Paisley, dijo Christopher
Patton, portavoz de ese condado de Lake.
Los tornados
pasaron por los cuatro condados, ubicados al norte de Orlando,
durante la madrugada.
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Tras
el paso de los tornados, el gobernador de Florida, Charlie
Crist, declaró el estado de emergencia, orden que
permite coordinar todas las operaciones de evacuación,
activar planes de emergencia con las agencias locales, estatales
y federales y la apertura de refugios para las personas
damnificadas. |
Crist
dijo que la principal prioridad es la búsqueda y el rescate
y que entiende que las familias busquen noticias de sus seres
queridos, pero que no se debe entrar en la zona, ya que los caminos
deben quedar libres para los vehículos de emergencia.
En una conferencia
de prensa, el gobernador aseguró que ya se encuentran en
el área "equipos de búsqueda y rescate que
están haciendo todo lo posible para hallar a las personas
que todavía están entre los escombros".
Los tornados
arrasaron comunidades de casas móviles durante la madrugada,
por lo que muchas personas murieron en sus propias camas.
Tirso Moreno,
coordinador general de la Asociación Campesina de Florida,
expresó a Efe preocupación porque el fenómeno
meteorológico afectó "sobre todo a los inmigrantes
y trabajadores hispanos" que residen en Volusia y Lake.
Christie Mysinge,
portavoz de la policía de Lake, declaró que las
casas móviles en varias de las áreas "resultaron
severamente dañadas y las viviendas también sufrieron
mucho daño estructural".
En el condado
de Volusia los tornados causaron al menos diez heridos, mientras
que los damnificados se encuentran en los refugios que han abierto
las autoridades.
Las escuelas
están cerradas, los caminos obstruidos por los escombros
y se ha decretado un toque de queda desde las 22.00 GMT para evitar
saqueos.
Las autoridades
creen que la devastación puede ser similar a la registrada
en los huracanes de 2004.
El gobernador
de Florida se encuentra recorriendo los condados arrasados y se
reunirá con los equipos de rescate.
Entretanto,
el Servicio de Meteorología ha alertado de que la línea
de severas tormentas y torrenciales lluvias avanzará esta
tarde desde el sur de Orlando y Cabo Cañaveral hacia el
Lago de Okeechobee, en el sur del estado.