"El
pueblo venezolano está enfrentado a unos delincuentes, a
unos criminales, a una banda de mafiosos (...) por eso los vamos
a seguir derrotando", afirmó Maduro en referencia a
los supuestos planes estadounidenses de intervenir en Venezuela,
quinto exportador mundial de crudo y cuarto abastecedor de Estados
Unidos.
Portavoces
de la Casa Blanca afirmaron el miércoles pasado que el gobierno
del presidente George W. Bush seguirá de cerca la forma como
Chávez ejercerá los poderes especiales que le otorgó
el Legislativo para decretar leyes en 11 ámbitos, incluido
el energético, durante 18 meses.
Ese
mismo día, Bush manifestó su "preocupación"
ante la anunciada nacionalización de las principales empresas
telefónicas y eléctricas venezolanas y el efecto que
esa medida puede tener en la situación de pobreza del país.
Además,
Maduro volvió a arremeter hoy contra el aspirante a subsecretario
de Estado de Estados Unidos, John Negroponte, al que calificó
de "narcotraficante confeso", en el marco de la celebración
oficial del 15 aniversario de la intentona golpista liderada por
Chávez.
En
una audiencia ante el comité del Senado, Negroponte acusó
a Chávez de intentar "exportar su populismo" y
ofreció promover "una política más robusta
(en Latinoamérica)", ya que debido al vacío de
esas políticas "los Chávez de este mundo juegan
un papel mayor del que debieran".
Las
complicadas relaciones entre Venezuela y Estados Unidos están
marcadas por constantes acusaciones mutuas, referidas al corte "imperialista
e intervencionista" de Washington y a las "intenciones
totalitarias" y al espíritu "antiamericano"
de Caracas.
Esas
tensiones diplomáticas no han salpicado hasta ahora la relación
comercial bilateral y Venezuela sigue siendo uno de los principales
abastecedores de petróleo de Estados Unidos. EFE
|