En Honduras,
jugó en los equipos Marathón y Real España,
mientras que como entrenador lo hizo para esos mismos clubes, lo
mismo que con el Olimpia, Motagua y Universidad.
Como
técnico también dirigió al Cartaginés,
de Costa Rica, y Municipal y Zacapa, de Guatemala.
Fue
entrenador de varias selecciones de Honduras, en las que también
destacó como profesional, aunque no pudo alcanzar su declarado
sueño de dirigir a este país en eliminatorias mundialistas.
La
esposa de Flavio, Ligia Hernández, recibió múltiples
mensajes de pesar, algunos procedentes de Costa Rica y Guatemala,
entre ellos uno personal de Rafael Duarte, ex presidente del Zacapa,
quien le entregó una camiseta de esa institución guatemalteca.
"Es
impresionante la cantidad de gente que quería a Flavio",
comentó Ligia, conmovida por la multitud que asistió
al sepelio de uno de los entrenadores más exitosos que ha
tenido Honduras.
Ortega,
quien deja tres hijos -Flavio y las mellizas Lilian y Liniani- fue
conocido como una persona muy seria, pero a la vez jovial, y muy
dedicado a su trabajo y su familia.
"El
fútbol y la familia fue lo que más amó",
comentó Ligia pocas horas antes del deceso de Flavio, quien
entre 1969 y 1970 estableció una marca de 18 goles en el
campeonato local, que fue superado más de 10 años
después por el hondureño Leonel Machado, con 19.
Quienes
jugaron en Flavio en el Marathón, como Irinardo "Nayo"
Caballero y Denis "Plitis" Lagos, recordaron hoy que no
fue un jugador veloz, pero sí muy efectivo frente a la portería
rival.
"Recuerdo
que le decíamos "Muñeco" o "Muñeca",
y "Pata gorda", por sus gruesas piernas", dijo Lagos.
Agregó
que cuando jugó en el Marathón, Flavio siempre fue
una persona introvertida, pero buen compañero y amigo, además
de consejero.
"Nos
decía que ahorráramos el poco dinero que ganábamos,
que nos preparáramos para el futuro", subrayó
Lagos.
"Nayo"
Caballero, quien con su hermano Mario "Cofra" y Julio
César Fonseca integraron la denominada "Trinca infernal"
(goleadora) del Marathón a finales de los años 60
e inicio de los 70, también recordó que en varias
ocasiones asistió a Ortega para que anotara goles.
"No
era rápido, pero casi siempre estaba anotando o creando peligro
en la portería contraria", acotó "Nayo"
Caballero, quien sigue ligado al Marathón, uno de los tres
equipos a los que Ortega hizo campeón y el de mayor afición
en San Pedro Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras.
También
levantó dos copas de campeón con el Real España
y una con el Olimpia.
Su
muerte acaeció un mes y medio después de haber sido
nombrado entrenador interino de la selección de Honduras
que hoy viajó a El Salvador para participar en la IX Copa
de Naciones de la Unión Centroamericana de Fútbol
(UNCAF), que inicia mañana.
Tras
el derrame cerebral sufrido el 6 de enero pasado, Ortega fue sustituido
en la selección por José de la Paz Herrera, quien
recordó que "fue un buen jugador, recio, sabía
definir y fue un gran goleador".
También
"fue un buen entrenador y le aportó mucho al fútbol
de Honduras", acotó Herrera antes de viajar a El Salvador,
donde la selección hondureña espera ganar la IX Copa
de Naciones en memoria de Flavio Ortega. EFE |