La población
inmigrante de Estados Unidos ha creado más negocios que los
ciudadanos nacidos en el país, según un informe titulado
"Un mundo de oportunidades" que publicó hoy el
Centro para un Futuro Urbano, dedicado a la investigación
sociológica y con sede en la ciudad de los rascacielos.
"Los
inmigrantes han sido el motor empresarial de las grandes ciudades,
desde Nueva York a Los Ángeles, porque han estimulado el
crecimiento en muchos sectores económicos y han revitalizado
varias zonas de las ciudades que estaban dormidas", asegura
Jonathan Bowles, director del centro.
En
2005, el 0,35 por ciento de la población inmigrante adulta
(350 de cada 100.000) creó nuevos negocios cada mes, mientras
que sólo el 0,28 por ciento de los estadounidenses hizo lo
mismo, en un país que ha visto aumentar su población
gracias a los recién llegados.
Entre
1980 y 2000, los inmigrantes supusieron el 97 por ciento del crecimiento
demográfico en Los Ángeles, el 101 por ciento en Houston,
el 128 por ciento en Nueva York y el 357 por ciento en Boston.
En
Los Ángeles, en cuyo condado hay más negocios regentados
por asiáticos e hispanos que en cualquier otro lugar de EEUU,
al menos 22 de las cien compañías que registraron
un crecimiento más rápido en 2005 fueron creadas por
inmigrantes de primera generación.
Sin
embargo, el impacto del crecimiento de la población inmigrante
en la ciudad de Nueva York no es comparable a la de ningún
otro lugar de Estados Unidos en los últimos diez o quince
años.
"Estos
pequeños empresarios son el futuro de Nueva York", reza
el informe, que recoge unas cifras que demuestran la aportación
de los inmigrantes a la economía local en la creación
de puestos de trabajo, el pago de impuestos a la ciudad y la revitalización
de áreas olvidadas de algunos distritos.
Entre
1994 y 2004, el empleo creció en Nueva York una media del
6,9 por ciento, pero esa cifra se disparó en las áreas
de la ciudad que mayor cantidad de inmigrantes recibieron, como
algunos barrios del distrito de Queens, donde se situó en
el 27,9 por ciento.
El
número de inmigrantes que regentaban su propio negocio en
Nueva York creció durante los años noventa un 53 por
ciento, mientras que los empresarios locales disminuyeron un 7 por
ciento.
En
ese mismo período, los negocios que se crearon en la ciudad
aumentaron un 9,6 por ciento, pero, tomando como ejemplo la zona
de Flushing, también en Queens, el porcentaje se situó
en el 54,6.
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"Los
inmigrantes son los generadores económicos más
importantes y preciados para la ciudad de Nueva York, pero
puede ser que los perdamos en la próxima década",
explica Bowles, quien asegura que el informe también
detectó que los gobiernos locales han hecho poco para
ayudar a los empresarios inmigrantes. |
Según
el informe, las políticas económicas han pasado por
alto su aportación tanto en momentos de bonanza como de crisis,
como por ejemplo tras los atentados del 11-S en 2001 los inmigrantes
continuaron creando puestos de trabajo mientras la economía
de la ciudad no lograba despegar.
"Con
un poco más de apoyo y planificación, los inmigrantes
podrían dar un impulso mayor a la economía en un futuro",
sostiene el informe. EFE
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