El
vicecanciller hondureño, Eduardo Reina, dijo que "en
lo que va del año ya hay prácticamente 22 fallecidos"
entre esos hondureños que abandonan su país.
Las
últimas víctimas, registradas recientemente, son Christian
Ramos Pérez, de 16 años, y el adulto José Cecilio
Girón, quienes murieron en accidentes de ferrocarril en México,
el primero al ser atropellado y el segundo al caerse del tren en
marcha, explicó.
Reina
indicó, en declaraciones a radio América, que "nuestros
consulados (en México) están prestando toda la colaboración
a los familiares" de Ramos Pérez y Girón para
repatriar los cadáveres.
Las
autoridades de Honduras también han logrado este año
la repatriación de 42 menores hondureños abandonados
o detenidos en su camino hacia Estados Unidos, agregó.
Alrededor
de 160 hondureños murieron en 2006 en su intento por llegar
a EE.UU. y una cifra similar se registró en 2005, mientras
que otros resultaron heridos o mutilados, según fuentes gubernamentales.
Muchos
casos se registran en México, principalmente en trenes, y
otros en territorio estadounidense, como en el desierto de Arizona.
Se
calcula que cada año unos 80.000 hondureños intentan
llegar a los Estados Unidos en busca de una oportunidad de trabajo,
pero en su mayoría son detenidos en México y luego
deportados.
Estados
Unidos deportó el año pasado a casi 25.000 hondureños
indocumentados, según las fuentes.
Honduras
ha anunciado que pedirá a Estados Unidos prorrogar, por séptima
vez, el Estatuto de Protección Temporal (TPS por sus siglas
en inglés), que permite trabajar a unos 78.000 hondureños
en ese país y cuya última renovación anual
expirará el 5 de julio próximo.
Entre
legales e ilegales, se estima que más de un millón
de hondureños viven en Estados Unidos, desde donde envían
remesas familiares que en 2006 llegaron a 2.359 millones de dólares
y que ya son el principal soporte de la economía del país,
según datos oficiales. EFE
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