• Investigador dice que el 100 por ciento de personas analizadas presentan valores de arsénico en la sangre, superiores a los valores considerados peligrosos por la OMS
08 de febrero de 2007
Por Orfa Mejía
Proceso Digital
 


Tegucigalpa
– Organismos ambientalistas presentaron hoy los resultados de un estudio independiente que concluyó la presencia de altos niveles de metales pesados en el agua y en la sangre de pobladores de las comunidades del Valle de Siria afectadas por la mina de oro a cielo abierto San Martín, de la empresa Entre Mares.

El estudio realizado por el biólogo italiano Flaviano Bianchini, quien investiga los efectos de la minería sobre el medio ambiente en Centroamérica, señala que “el 100 por ciento de las personas analizadas presentan valores de arsénico en la sangre, superiores a los valores considerados peligrosos por la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.

En una rueda de prensa, Bianchini, quien realizó un estudio similar en 2006, declaró que las personas analizadas residen en las aldeas de Nuevo Palo Ralo y El Pedernal, y que las muestras para el estudio fueron tomadas entre el 11 y el 12 de diciembre de 2006, y analizadas entre el 18 y el 21 de diciembre del mismo año.

El biólogo explicó que el arsénico es irritante para los ojos, la piel y el aparato respiratorio, y que puede ocasionar efectos sobre el aparato gastrointestinal, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso central y los riñones.

Dijo que contactos repetidos o prolongados del arsénico con la piel pueden causar dermatitis.

Bianchini Indicó, además, que durante la investigación también se tomaron muestras de diferentes fuentes de agua en la región, para determinar el grado de contaminación con metales como el aluminio, cobre, hierro, manganeso y zinc.

Los investigadores informaron de que las muestras fueron tomadas en diferentes puntos bajo la influencia directa e indirecta de la mina y que algunos análisis, como PH y conductividad, fueron efectuadas en el campo y otras en laboratorio.

Dijeron que “las muestras han sido tomadas en contenedores estériles, fijados químicamente con mineralización ácida mediante ácido nítrico y mantenidas en condiciones óptimas de conservación hasta el momento de su análisis”.

Indicaron además que los análisis “fueron efectuados con un espectrofotómetro UV/VIS, que es una técnica que permite una alta precisión.

Los puntos de muestreo se localizaron en quebrada Agua Tibia Abajo, quebrada Guaginiquil, pozo por consumo doméstico de Entre Mares y agua del chorro doméstico del Pedernal.

En el sector la empresa Minerales Entre Mares de Honduras, subsidiaria de la multinacional canadiense Gold Corporation, explota desde hace más de una década metales preciosos bajo el método a cielo abierto.

Según los resultados del estudio, las fuentes de agua en el sector de San Ignacio contienen altas concentraciones de aluminio, hierro, manganeso y cobre, metales que causan graves daños a la salud humana.

El estudio explica que la ingestión de aluminio, ya sea a través de la comida, el sistema respiratorio o contacto con la piel, “puede causar un efecto serio en la salud, como daños al sistema nervioso central, demencia, pérdida de la memoria, apatía y temblores severos”.

Dice que una de las consecuencias de la alta acumulación de cobre en el tejido hace que se presenten activación de enzimas y destrucción de membranas, lo cual puede causar mutaciones del ADN, cirrosis hepáticas o enfermedades como el mal de Wilson y Menkes.

Agrega que la acumulación de cobre en el sistema nervioso central produce daños neurológicos, enfermedad que en algunos aspectos tiene ciertas similitudes con el Mal de Parkinson.

En el caso del manganeso, indica que es un compuesto muy común que puede ser encontrado en todas partes de la tierra, un elemento necesario para la supervivencia de los humanos, pero que es también tóxico cuando está presente en elevadas concentraciones.

“Los efectos del manganeso mayormente ocurren en el tracto respiratorio y el cerebro. Los síntomas por envenenamiento con manganeso son alucinaciones, olvidos y daños en el sistema nervioso, añade.

Señala además que las altas concentraciones de hierro en el cuerpo humano puede provocar conjuntivitis, corriorretinites y retinitis si entra en contacto con los tejidos y permanece en ellos.

También advierte que la inhalación de concentraciones excesivas de óxido de hierro puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón en trabajadores expuestos a carcinógenos pulmonares.

Según los resultados de la investigación, “muy preocupante es la presencia de hierro y cobre sobre los límites de ley en el pozo de donde se abastecen las casas de la aldea El Pedernal.

“Alrededor de 4.000 personas se abastecen de esta agua con concentración de cobre sobre el límite de aguas potables y con concentraciones de hierro 72 veces los límites de agua potable recomendados por la Organización Mundial de la Salud”, indica.

Entre Mares, subsidiaria de las multinacional canadiense Gold Corporation, llegó a Honduras desde el año 1999 y las operaciones comenzaron en el Valle de Siria en el año 2000.

Los grupos ambientalistas denuncian que las operaciones se iniciaron ilegalmente, por no tener aprobada la licencia ambiental respectiva.

A la presentación de los resultados de la investigación asistieron, entre otros, el obispo de la Diócesis de Santa Rosa de Copán, Luís Alfonso Santos, y el dirigente ambientalista Juan Almendares Bonilla, quienes volvieron a pedir al Gobierno de Honduras prohibir la explotación minera a cielo abierto en el país y la aprobación de la Ley de Minería.

 
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