"Quedamos
en que la mejor forma de resolver cualquier situación o mal
entendido que pueda existir, en algún momento, entre nuestros
países, lo resolviéramos mejor hablándonos",
señaló Santos, en rueda de prensa.
Agregó
que "cualquier contradicción o mal entendimiento"
lo van a resolver "con mucha facilidad entre él y yo",
o entre el presidente de Honduras, Manuel Zelaya y el de Nicaragua,
Daniel Ortega.
Managua
y Tegucigalpa intercambiaron notas diplomáticas, en esta
semana, a raíz de señalamientos del gobernante Ortega
sobre aviones que posee Honduras.
Ortega
dijo, a inicios de semana, al argumentar su rechazo a la destrucción
de misiles Sam-7 que posee el Ejército nicaragüense,
que Honduras tiene once aviones de guerra en buenas condiciones
y se preguntó "para qué quiere un país
un avión de combate" y "qué sentido tiene
tener aviones de combate".
"Ni
quiera Dios, se iniciaría una guerra, y con qué necesidad",
añadió el líder sandinista, que aseguró
que los nuevos aviones que adquirirá Honduras también
pueden ser usados con fines ofensivos.
Honduras,
en una nota oficial, le respondió a Nicaragua que no está
impulsando ningún "proceso armamentista" y que
unos aviones que adquirirá para vigilancia ambiental y contra
el narcotráfico "no tienen carácter ofensivo".
Nicaragua
acusó recibo de esa nota y pidió a Honduras "fortalecer
las relaciones diplomáticas" en un "ambiente de
confianza, para lo cual se mantendrá un amplio canal de comunicación
para atender y resolver situaciones de interés entre ambos
países".
En
la misiva, Managua expresa que el presidente Ortega comparte con
Honduras los principios y objetivos del Tratado Marco de Seguridad
Democrática en Centroamérica, para el balance razonable
de fuerzas en la región. EFE
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