El
Papa mostró esa preocupación en el discurso que dirigió
al nuevo embajador de Costa Rica ante la Santa sede, Luis París
Chaverri, que hoy le presentó las cartas credenciales en
el Vaticano.
El
Obispo de Roma, que resaltó la "fuerte impronta"
religiosa del país americano y el compromiso de la Iglesia
Católica con dicha nación, señaló que
los prelados costarricenses "miran con atención y preocupación
las circunstancias sociales que vive Costa Rica, como son el creciente
nivel de pobreza, la inseguridad pública y la violencia doméstica,
unida a una fuerte inmigración de países vecinos".
El
Pontífice expresó la disponibilidad de los obispos
"ante situaciones a veces conflictivas y para defender el bien
común, a colaborar con iniciativas que favorezcan el entendimiento
y la conciliación, "fomentado si es preciso el diálogo
nacional entre los responsables de la vida pública".
"El
doloroso y vasto problema de la pobreza, con graves consecuencias
en el campo de la educación, de la salud y de la vivienda,
es un apremiante desafío para los gobernantes y responsables
de la administración pública de cara al futuro de
la nación", subrayó el Papa.
Benedicto
XVI agregó que es necesaria una toma de conciencia "más
profunda" que permita afrontar firmemente la situación
en todas sus dimensiones.
El
Papa Ratzinger denunció que "al igual que en otras partes,
los pobres carecen de bienes primarios y no encuentran los medios
indispensables que permiten su promoción y desarrollo integral".
El
diálogo nacional debe excluir "toda forma de violencia"
y ayudar a construir un futuro más humano, agregó,
y precisó que "las mejoras sociales no se alcanzan aplicando
sólo las medidas técnicas necesarias, sino promoviendo
también reformas que tengan presentes una consideración
ética de la persona, de la familia y de la sociedad".
Benedicto
XVI animó a los costarricenses a cultivar valores morales
como la honestidad, la austeridad y la responsabilidad por el bien
común, asegurando que de esa manera se evitará "el
egoísmo personal, así como la corrupción el
cualquier ámbito, que impiden todo tipo de progreso".
El
Obispo de Roma resaltó las iniciativas del Gobierno de Costa
Rica en defensa de la familia, la vida y la promoción del
matrimonio e invocó para el país la bendición
y la protección de la patrona, Nuestra Señora de los
Ángeles. EFE
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