12
de febrero de 2007
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Compañía subastadora registra al menos siete oferentes
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Mañana se conocerá la mejor oferta
Tegucigalpa
– Al menos siete personas participan en el proceso de subasta
del lujoso avión que dos pilotos mexicanos dejaron abandonado
el 24 de febrero de 2006 en el aeropuerto internacional de Toncontín
de Tegucigalpa, informó hoy una fuente oficial.
“De hecho las personas que compraron derechos para poder pujar
por este avión son alrededor de siete”, dijo a periodistas
el director gerente de la Oficina Administradora de Bienes Incautados,
Omar Humberto Zúñiga.
“Son siete personas que de hecho al pagar su suscripción
se sabe que van a dar su oferta”, explicó.
El proceso final de la subasta se celebrará mañana,
martes, de 3 a 5 de la tarde, añadió.
Un portavoz del Ministerio Público dijo a Proceso Digital
que seis de los inscritos en la subasta son estadounidenses y uno
de Canadá, y que cada uno de ellos pagó la cantidad
de 50.000 dólares para poder participar en el proceso.
La fuente dijo que la subasta es coordinada por la compañía
CWS Marketing Group, la que fue contratada para tal fin el 20 de
diciembre.
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Explicó
que “el proceso de puja” inició hoy a las
7.00 horas y cerrará mañana a las 17.00 horas
(cinco de la tarde).
En ese momento se conocerán las ofertas y los montos
de las mismas y se asignará a la mejor oferta, agregó.
La fuente indicó que cada uno de los oferentes cuenta
con una clave que le da el acceso a la página
de web, habilitada para esta operación. |
INVESTIGACIÓN
SIGUE SU CURSO
La fuente indicó además que continúa abierta
la investigación para determinar quien o quienes son los
propietarios de la lujosa aeronave y las causas por las que fue
traída y abandonada en Honduras.
“La investigación sobre este caso está abierta,
se sigue por el delito de lavado de activos”, apuntó.
Asimismo declaró que el proceso de venta del avión
no afecta el proceso investigativo “porque el bien fue legalmente
declarado en abandono”, lo que abrió el camino para
su subasta de manera legal.
ANTECEDENTES
El lujoso jet privado de bandera mexicana arribó al aeropuerto
internacional de Toncontín en Tegucigalpa entre las 11.13
y 11.15 minutos de la noche del 25 de febrero de 2006.
Según los registros aeroportuarios, la tripulación
de la nave la conformaban los pilotos de nacionalidad mexicana Federico
Rivielo y Carlos Enrique Mesones, y una tercera persona que no fue
identificada.
En aquel entonces se informó de que las tres personas, tras
arribar a Tegucigalpa, durmieron en un hotel de lujo de la capital
hondureña y un día después viajaron a México
en una aerolínea privada.
Las autoridades supieron de la permanencia de la aeronave en Toncontín
una semana después de su llegada, cuando el caso fue denunciado
en los medios de comunicación locales.
Según las investigaciones iniciales, el avión iba
a ser vendido en Tegucigalpa a una familia de apellido Mora, transacción
que no se finiquitó porque no se pusieron de acuerdo con
el precio.
Las
fuentes consultadas por Proceso Digital señalan que
esta, y otras hipótesis relacionadas con el lavado
de activos, siguen siendo investigadas por los fiscales
asignados al caso.
En
un año, al menos cinco personas llegaron al Ministerio
Público de Honduras a reclamar la propiedad del avión,
pero ninguno de ellos acreditó con documentos este
extremo.
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El
lujoso jet, que permanece bajo custodia de las autoridades en los
predios de la Fuerza Aérea Hondureña, es un Grumman
Gulfstream, año 1968.
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