La publicación
del sondeo coincidió con el inicio de un debate de tres días
en la Cámara de Representantes sobre una moción de
condena a la decisión del presidente George W. Bush de aumentar
en 21.500 los soldados del contingente estadounidense en Irak.
La
encuesta encontró que la mayoría de los ciudadanos
apoyan que el Congreso tome cartas en ese asunto.
Un
51 por ciento de los encuestados respalda una moción similar
a la que se debate en la Cámara, mientras que un 57 por ciento
es partidario de poner un límite al número de soldados
que se pueden desplegar en Irak.
Un
63 por ciento de los estadounidenses apoya también que para
finales de 2008 los soldados destacados en el país árabe
hayan regresado a casa.
En
cambio, un 58 por ciento se opone a que el Congreso recorte los
fondos necesarios para el envío de las tropas extra, una
de las medidas que el Capitolio podría adoptar contra el
despliegue de esos soldados.
Dos
tercios de los estadounidenses también se declara molesto
porque el Senado rechazó votar la semana pasada una moción
similar a la que debate la Cámara. Un 51 por ciento culpa
a la minoría republicana, que bloqueó la votación.
El
sondeo encuentra además que la popularidad del presidente
Bush ha subido cerca de cinco puntos porcentuales desde comienzos
de febrero y se encuentra ahora en el 37 por ciento.
Según
declaró al "USA Today" el director del Centro de
Estudios Presidenciales y del Congreso en la "American University"
de Washington, James Thurber, en esta encuesta los ciudadanos "están
diciendo lo mismo que dijeron en las elecciones de 2006, que están
contra la estrategia actual y quieren que se haga algo sobre ello".
EFE
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