"He
ordenado un incremento de las fuerzas de EEUU en Afganistán
y hemos extendido la estancia de 3.200 soldados que ahora están
en el país en cuatro meses", anunció Bush durante
un acto organizado por el centro de estudios conservador "American
Enterprise Institute" (AEI).
Tras
enumerar los países que también han ofrecido asistencia
adicional, no sólo de fuerza de combate sino también
de equipos o material de inteligencia, el presidente insistió
en que toda ayuda es necesaria porque "los talibán y
Al Qaeda están preparando nuevos ataques".
Bush
instó a los miembros de la Alianza Atlántica a que
no duden a la hora de enviar más tropas y, sobre todo, a
que no impongan trabas o límites a las ya desplegadas porque,
según recordó, uno de los principios básicos
de la OTAN consiste en que "un ataque a uno es un ataque a
todos".
Cuando
los comandantes sobre el terreno dicen a los respectivos países
que necesitan "ayuda adicional", "los países
de la OTAN deben proporcionársela", aseguró.
Dijo,
además, que "los aliados deben eliminar las restricciones
a las tropas que envían, de forma que los comandantes de
la OTAN tengan la flexibilidad que necesitan para combatir al enemigo",
en alusión a Alemania, Francia o España, que han limitado
la participación de sus soldados en ciertas operaciones y
sus traslados a las zonas más conflictivas.
EEUU,
sin embargo, se incluye en otro grupo de naciones, junto con el
Reino Unido, Holanda y Canadá, que realizan la parte más
difícil de la misión, pues sus efectivos están
desplegados en los lugares más conflictivos, como la región
del Sur.
Bush
recordó hoy que "nuestra estrategia no es a la defensiva,
es a la ofensiva" para hacer frente al resurgimiento de la
ofensiva talibán.
Tras
reconocer que EEUU es el centro de atención por sus actuaciones
en Irak, Bush subrayó su clara determinación de no
olvidar lo que está pasando en Afganistán. EFE
|