Otros se entretienen en juegos de mesa, lavan ropa ajena para ganarse
algún dinero, lustran zapatos o preparan alimentos en cocinas
privadas para los que no comen arroz, fríjoles y tortilla
de maíz, que son el menú de cada día.
También
hay quienes oran con pastores evangélicos o en una capilla
católica, y otros mas que estudian en un colegio de educación
media.
600
presos
Sin
embargo, la impresión de calma y mucho trabajo que se ve
en los cinco módulos de la prisión, en los que en
cada uno habitan entre 400 y 600 reclusos, son un espejismo, toda
vez que los asesinatos de reos se han vuelto algo natural en los
últimos años, según el director del penal,
Leonel Alexis Ramos.
'Es
preocupante lo que ocurre en esta prisión, no sabemos cómo
se producen tantas muertes', subrayó Ramos en entrevista
con Efe.
Ramos,
quien asumió como director de la penitenciaría hace
doce días, fue 'recibido' con dos asesinatos esta semana,
con los que suman seis en lo que va de 2007.
29
homicidios en un año
El
año pasado se registraron 29 homicidios en ese mismo centro
de reclusión.
El
director atribuye las matanzas, en parte, a las deficiencias de
todo el sistema penitenciario del país, compuesto por unas
24 cárceles, de las que la penitenciaría en mención
-inaugurada en 1997- se supone que es la más segura, pero
también es la que más muertos registra anualmente.
'Actualmente,
en la Penitenciaría hay 2.819 reos, cuando su capacidad es
para 1.500', subrayó Ramos, quien considera que el personal
de seguridad disponible no es suficiente.
Aunque
no precisó cuántos guardias tiene el penal, 'por razones
de seguridad', otra fuente oficial dijo a Efe que son unos 240.
Debería
haber un guardia por cada cuatro presos
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En
opinión de Ramos, 'lo ideal sería un guardia
por cada cuatro reos, pero eso es imposible'.
Los
crímenes en la Penitenciaría son cometidos por
lo general con armas blancas, elaboradas artesanalmente por
los mismos reos, en muchos casos con piezas metálicas
de sus camas.
En
menores casos utilizan armas de fuego y en otros los reos
aparecen ahorcados.
Los
crímenes por lo general quedan impunes, porque dentro
de la prisión 'nunca nadie ve nada y los que ven algo
no lo dicen porque temen a correr la misma suerte', comentó
otro oficial de la prisión.
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'Situación
lamentable'
El
director de Centros Penales, Rafael Castro, dijo el pasado jueves
a periodistas que la situación en todas las cárceles
del país es lamentable, 'pero más grave en la Penitenciaría
Nacional' por la ola de crímenes, la que, a su juicio, es
producto de bandas organizadas 'que operan dentro y fuera de la
prisión'.
Castro
indicó que urge la aprobación de la Ley del Instituto
Penitenciario, y que se aplique un decreto de emergencia aprobado
el año pasado para frenar la violencia en las cárceles,
que incluye la construcción de otros dos nuevos centros penales.
Según
registros de la Secretaría de Seguridad, de los 11.237 reos
que hay en todas las cárceles del país solamente 4.302
han recibido sentencia. EFE
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