Se
tocaron temas privados
Las sesiones dedicadas a asuntos más relacionados con las
esferas de la vida privada se celebraron en salas mucho más
pequeñas que las que ofrecían cientos de lugares para
tratar asuntos como el Futuro de Irak, La amenaza terrorista o Las
perspectivas del dólar, por lo que los interesados debían
inscribirse previamente.
Su éxito fue contundente y los asientos se agotaron rápidamente
en reuniones como la que trató sobre Las relaciones y la
autoestima y cómo éstas pueden convertirse "en
motor de la felicidad y el éxito, a pesar de lo cual suelen
ser descuidadas para concentrarse en la apariencia exterior".
La
intimidad no fue un tabú y en esa misma sesión se
debatió sobre la manera en que "una mayor comodidad
con la sexualidad y la sensualidad" también mejora la
autoestima.
Los
olores que atraen éxito
El
aroma del éxito fue otro título que atrajo la atención.
En esa reunión se explicaba cómo los empresarios,
publicistas, diseñadores y arquitectos usan cada vez más
los olores para atraer a los clientes.
En
tanto, reputados expertos en astronomía y astrofísica
exponían en otro auditorio los conocimientos más recientes
sobre la posibilidad de vida fuera de la Tierra, lo que probablemente
animó a más de uno de los millonarios y multimillonarios
que asisten al Foro de Davos a inscribirse para los primeros "viajes
turísticos" que dentro de pocos años podrían
realizarse a la Luna.
Buena
parte de la atracción que el Foro ejerce sobre los más
ricos y poderosos del planeta reside en el espíritu distendido
que reina en esta reunión, donde uno puede toparse con el
presidente de Microsoft, Bill Gates, luego con la reina Rania de
Jordania y un poco más allá con su esposo el rey Abdalá
II, sin hablar de dirigentes políticos y empresariales de
talla mundial.
Muy
rara es la ocasión en la que uno de los participantes no
quiere pararse a hablar con un periodista en un pasillo, aunque
también hubo quien recurría a su portavoz para que
le despejara el camino, como la ministra israelí de Asuntos
Exteriores, Tzipi Livni.
Se
convirtieron en gente 'normal'
La
horizontalidad de las relaciones se refleja en la sorpresa de un
periodista mexicano cuando se encontraba desahogando su vejiga y,
de pronto, entra -precedido de uno de sus guardaespaldas- el primer
ministro británico, Tony Blair, y se coloca a su lado para
hacer lo propio, y le saluda con un cordial "¡Hola!",
que fue respondido por "¡Hi, Tony!".
Otra
cosa que gusta a los "ricos y famosos" que se trasladan
a Davos es que en esta pequeña y exclusiva estación
de esquí se convierten por unos días en personas "normales",
que salen a divertirse por las noches, toman el autobús para
ir al Foro y pasean por sus calles, donde lo que más abunda
son las tiendas de las marcas más exclusivas.
El
Foro organizó para deleite de los asistentes fiestas exclusivas,
algunas por temas, como las dedicadas al jazz y blues, indias tipo
"Bollywood", o la cena de despedida del sábado,
con la música de fondo de la orquesta sinfónica de
Basilea, dirigida por Lionel Bringuier.
La
ausencia de grandes protestas públicas contra al Foro Económico
Mundial, visto como un baluarte del capitalismo, contribuyó
a la atmósfera relajada que se vivió en Davos, donde
en una sola ocasión unas cincuenta personas se reunieron
pacíficamente en un espacio delimitado para expresar su rechazo
al evento.
El
cálido invierno que vivió Europa hasta hace justamente
una semana hizo temer a los invitados que no podrían aprovechar
la nieve y el esquí, pero -como una paradoja del cambio climático
que fue uno de los debates centrales del Foro-, la víspera
de la inauguración empezó una gran nevada y las temperaturas
descendieron hasta 20 grados bajo cero.
Quizás
por esa razón, los organizadores no prepararon adecuadamente
desde el primer día las instalaciones del centro de prensa,
donde el primer día los periodistas debieron trabajar a temperaturas
muy bajas, aunque el problema fue en parte resuelto al día
siguiente.
|