19 de febrero de 2007
Por Orfa Mejía
Proceso Digital
  • Ex miembros de cuerpos de torturados están incrustados en aparato de seguridad del Estado, asegura el ex rector universitario
  • No hay seguridad ni para los nacionales ni para los internacionales

Tegucigalpa - Varios ex miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, que en la década de los años 1980 del siglo pasado fueron responsables de la desaparición de al menos 189 hondureños y extranjeros por motivos políticos, están actualmente siendo parte de los organismos de seguridad del Estado.

En una entrevista con Proceso Digital, el director del Centro de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de las Víctimas de la Tortura y sus Familiares (CPTRT), Juan Almendares Bonilla, considera que en la actual administración prevalecen los altos grados de impunidad.

“Pareciera que el presidente (de la República Manuel Zelaya) no controla el aparato de seguridad del Estado, porque por un lado tenemos una persona tratable, de mucho diálogo, de mucha capacidad, pero la verdad es que la misma situación sigue; cambios sustanciales en el aparato de seguridad no se han producido”, comenta.

Proceso Digital transcribe la entrevista textual con el también ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

¿Cual es la situación de los derechos humanos en el actual Gobierno?

Bueno, realmente nuestra opinión es que en este Gobierno hay un sector que quiere hacer cosas positivas, pero un aparato que nos llama la atención es seguridad, la verdad es que existe impunidad, la violencia aumenta, los ex miembros de cuerpos de torturadores están incrustados en el aparato de seguridad, y nos preocupa la persecución que ha habido con (los miembros) de ASJ (Asociación para una Sociedad más Justa), con contra compañeros abogados, el asesinato del abogado (Dionisio) Díaz, la persecución contra compañeras periodistas, el caso de Dina Meza, eso es preocupante, porque sino se dice quienes son los que han matado, queremos decir que hay mucha impunidad


Juan Almendárez Bonilla
¿Ustedes creen que los organismos del Estado, el mismo Presidente está viendo con desden esa problemática?

Bueno, yo no diría que el presidente, lo que pasa es que voy a ser franco, me gusta ser siempre franco, pareciera que el presidente no controla el aparato de seguridad del Estado, porque por un lado tenemos una persona tratable, de mucho diálogo, de mucha capacidad, pero la verdad es que la misma situación sigue, cambios sustanciales en el aparato de seguridad no se han producido.

¿Ustedes sienten que se ha agravado más bien la situación de seguridad?

Definitivamente se ha agravado la situación y creo que ese es uno de los puntos débiles de este Gobierno, porque tenemos un sistema corrupto.

¿Llama la atención del presidente para que vuelva los ojos a esta problemática?
Definitivamente, el presidente tiene que ponerle atención al sistema de seguridad, a la situación que se está dando en el país, al grado de violaciones a los derechos, y por ejemplo, a mi me llamó la atención que organismos internacionales le están poniendo atención porque en los actos de protesta por el asesinato del abogado Díaz asistieron representantes del Cuerpo Diplomático, de Suecia, de Alemania

¿Cuál es el mensaje?
El mensaje de ellos es que haya justicia, que haya respeto a los derechos humanos, y creo que el Gobierno tiene que ponerle atención a eso.

¿Cuál es el escollo, el principal obstáculo para que en este país no se haga justicia?
Bueno, primero no se ha limpiado la corrupción en el sistema policial, de seguridad, continúa la corrupción.

¿Quienes son los responsables?
Por un lado, es el Gobierno, y por otro, el pueblo, sino reclamamos ese derecho de tener una verdadera seguridad integral, que se respete la vida; aquí lo que hay es una seguridad represiva, o sea todas las formas no son disuasivas, son represivas, hay una idea de represión, y si se está persiguiendo a la gente que está luchando por los derechos humanos ¿entonces que estamos haciendo?

Nosotros queremos decirle al señor presidente que consideramos que hay aspectos positivos en su Gobierno y que todo lo que sea positivo lo vamos a apoyar y vamos a decir con bastante franqueza que eso es positivo, pero las cosas negativas las vamos a decir con firmeza también, queremos que se respeten los derechos humanos, que se recuperen, que haya una verdadera transparencia, que se hagan investigaciones criminales conforme a la parte técnica científica, pero sigue la impunidad y eso lo sabe el propio ministro de Seguridad, lo saben los organismos nacionales que existe una gran impunidad.

¿Y usted porque cree que el señor ministro de Seguridad no actúa?
Yo le voy a decir que al principio yo creí mucho que íbamos a tener un cambio

¿Lo ha decepcionado?
Pues francamente si me siento decepcionado, yo soy bien franco, incluso le dije: mire señor ministro una de las grandes tareas suyas es decirnos la verdad


Manuel Zelaya Rosales.

¿Y no se las ha dicho?
La verdad en este país no se ha dicho, entonces lo que nosotros queremos en realidad si es posible dialogar, porque estamos preocupados

¿Ustedes sienten que los espacios de diálogo se han cerrado?
En el cuestión de seguridad sí, en la cuestión del presidente no, ha habido apertura del presidente, tenemos que reconocerlo, por ejemplo, hemos visto más apertura al diálogo del señor presidente de la República que del Congreso Nacional, sin embargo, el presidente ha sido más abierto en discutir las cuestiones ecológicas, eso tenemos que reconocerlo, pero en materia de derechos humanos nosotros creemos que sí hay que analizar seriamente lo que está pasando en el país.

¿Y la situación en las cárceles?
Sigue siendo terrible, nosotros necesitamos en realidad toda una renovación del sistema, necesitamos las aprobaciones de las nuevas leyes y eso no depende del presidente, depende mucho del Congreso

¿Y en qué ha quedado las recomendaciones de la Comisión de Naciones Unidas que vino el año pasado para conocer de esta situación?

Bueno, en realidad no se han verdaderamente implementado, usted sabe que continúan las muertes en las cárceles; imagínese utilización de armas pesadas en una cárcel, es un absurdo, eso está contra las normas mínimas de seguridad de las Naciones Unidas.

¿Se le fue de las manos este problema al Gobierno?
Bueno, es un problema que ya ha estado antes, pero no se ha hecho mayor cosa, se ha creado en este momento un diálogo positivo con el Ministerio Público discutiendo la cuestión de los derechos humanos en las cárceles, allí está seguridad, y creemos que eso es positivo, pero hay un problema más de fondo, global, que es la seguridad en este país; no hay seguridad, no hay seguridad ni para los nacionales ni para los internacionales, y lo que define para un país la cuestión
de turismo y de una serie de aspectos, es la seguridad, la gente tiene miedo de venir a Honduras.


 
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