El
director de Casa Alianza, José Manuel Capellín, dijo
en la presentación que como institución defensora
de la vida, "buscamos soluciones, no confrontaciones con el
Gobierno" que preside Manuel Zelaya.
"Exigimos
que se investigue quiénes son los responsables de tantas
muertes, que solo en 2006 sumaron 494 jóvenes menores de
22 años", dijo Capellín a Acan-Efe.
Agregó
que de los 494 asesinados, 106 son jóvenes menores de 18
años.
"No
es posible que se sigan asesinando niños y jóvenes
y que esos crímenes queden en la impunidad, le hemos dicho
al presidente que la situación es preocupante, subrayó
Capellín.
A
la presentación del informe asistieron, entre otros invitados,
el fiscal general del Estado, Leónidas Rosa, y la presidenta
de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales.
Rosa
subrayó en su mensaje que Casa Alianza es un "aliado
excepcional" en lo que respecta a las denuncias de muertes
arbitrarias.
Añadió
que el Estado debe hacer más esfuerzos en dotar a las instituciones
correspondientes de la credibilidad y demás elementos necesarios
para proteger la vida.
La
presidenta del poder judicial, por su parte, dijo que los informes
de Casa Alianza obligan al Estado a investigar esas violaciones
a los derechos humanos y a que se fortalezcan las instituciones
responsables de defender la vida.
Morales
también resaltó la importancia que tienen los jóvenes
para Honduras, un país con siete millones de habitantes,
de los que 3,5 millones están comprendidos entre los cero
y 18 años.
Capellín
indicó que mientras las demás organizaciones reconocen
que se están asesinando jóvenes en el país,
Zelaya comentó el lunes en una reunión con dirigentes
de organizaciones de derechos humanos, con disgusto, que los informes
de Casa Alianza ponen en riesgo la inversión extranjera.
El
informe de Casa Alianza señala que en 2006, los meses de
mayor incidencia en número de muertes fueron febrero, marzo
y octubre, con un promedio de 53 ejecuciones mensuales.
La
mayor incidencia se registró en marzo, con 59 muertes, mientras
que las cifras descendieron en abril con 24 víctimas y en
septiembre con 30.
Abril
y septiembre coinciden con los períodos en los que se pusieron
en marcha operaciones de seguridad a nivel nacional por parte de
la Policía y el Ejército para prevenir la violencia,
disuadir la comisión de delitos y garantizar la seguridad
de las vidas y bienes de las personas.
Con
respecto a los años 2004 y 2005 -durante la administración
de Ricardo Maduro- en 2006, cuando asumió Zelaya, hubo un
incremento de muertes del 20 ciento en el primero año y del
cuatro por ciento en el segundo, añade el informe de Casa
Alianza.
De
las 494 muertes registradas en 2006, el 43 por ciento se registraron
en el departamento de Francisco Morazán, que abarca a la
capital del país, mientras que el 24 por ciento en San Pedro
Sula, la segunda ciudad más importante del país.
El
resto se distribuyen en otras ciudades de menor densidad poblacional
en el norte, centro y occidente, señala el informe de Casa
Alianza. EFE
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