La corte
dictaminó que es legal una norma promovida por la Casa Blanca
, y que entró en vigor con la firma de Bush el 30 de diciembre
de 2005, la cual afirma que esos detenidos -algunos de los cuales
llevan más de cinco años en Guantánamo- no
tienen la posibilidad de cuestionar su encarcelamiento en el sistema
judicial estadounidense.
La
corte de apelaciones del Distrito de Columbia concluyó por
dos votos a favor y uno en contra que el Congreso no se excedió
en sus atribuciones al aprobar esa ley.
"Los
tribunales federales no tienen jurisdicción en estos casos",
señaló el juez Raymond Randolph en el dictamen.
Como
consecuencia, la corte desestimó los casos que han presentado
gran parte de los prisioneros ante los tribunales "por falta
de jurisdicción".
La
jueza Judith Rogers votó contra la decisión y afirmó
en su declaración de desacuerdo que el Congreso no puede
suspender el derecho de recurrir la legalidad de la detención,
conocido como habeas corpus, "a menos que proporcione una alternativa
adecuada".
El
tema de Guantánamo también fue tratado hoy por teléfono
por Bush y el primer ministro de Australia, John Howard, según
informó el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca
en un comunicado.
Howard
pidió a Bush que agilice el juicio del australiano David
Hicks, que lleva unos cinco años en Guantánamo bajo
sospecha de terrorismo.
Su
Gobierno pretende presionar también sobre el tema al vicepresidente
Dick Cheney, que llegará a Australia el jueves.
Hicks
fue apresado en Afganistán en el 2001. EFE
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