Abdelkarim,
más conocido en la comunidad de "bloggers" como
Karim, entró a las 12.10 hora local (10.10 GMT) en la Sala
Cuarta del Tribunal de lo Penal de Muharram Bek, de Alejandría.
Vestido
con una cazadora blanca y una camiseta negra, Karim buscó
con expresión abatida alguna cara conocida entre los presentes,
que abarrotaban la sala.
Cinco
minutos después, el juez leyó la sentencia que le
manda a prisión.
Un
vez que terminó de leerla, quienes esperaban fuera, compañeros
y periodistas, invadieron la sala y algunos no pudieron disimular
las lágrimas.
La
abogada de Karim, Rawda Ahmad Said, que el sábado próximo
presentara una apelación ante el Tribunal de Casación
de Alejandría, ha basado su defensa en la libertad de expresión
y de credo "contemplados en los artículos 46 y 47
de la Constitución egipcia".
Rawda,
que trabaja para la organización "Red Árabe
de Información de Derechos Humanos" aseguró
que Karim se puso en contacto con ellos pocos días antes
de ser detenido, en noviembre de 2006.
"El
tema es muy sensible", consideró Rawda, al igual que
muchos "bloggers" que se acercaron al juzgado para solidarizarse.
En
su "blog", llamado "karam903.blogspot.com"
y que aún se puede visitar, Karim se mostró muy
crítico con las instituciones egipcias, así como
inusualmente hostil contra el Islam.
Uno
de los "bloggers" presentes, que sólo se quiso
identificar por su nombre de pila, Sameh, dijo que la gente podría
apoyar a Karim por sus críticas políticas, pero
no por su menosprecio a la religión.
"Yo
soy del partido Al Ghad (en la oposición), al igual que
Karim, pero he venido a título personal, porque si nuestro
partido defendiese el caso oficialmente, perdería el apoyo
del pueblo", aseguró este joven a Efe.
Tras
la sentencia, la sensibilidad del caso se hizo patente frente
a los juzgados.
Los
defensores de Karim, que defienden la libertad de expresión
a pesar de que la mayoría no comparten sus ideas anti-religiosas,
discutieron en varios grupos con quienes consideran que el acusado
es un infiel y un apóstata que tiene merecida la sentencia.
Cuando
la gente comenzaba a abandonar el lugar, hizo su aparición
el abogado Mohamed Dawd, que había intentado presentar
una acusación personal contra Karim que fue rechazada por
el tribunal.
"Felicito
al juez por su sentencia contra este apóstata. Deseo que
todos lo jueces hagan lo mismo contra personas como ésta",
dijo.
Mientras
sus palabras reunían a su alrededor a decenas de transeúntes,
Dawd llamó a todos los musulmanes a "comportarse como
un solo hombre contra quienes nos atacan y quieren acabar con
nosotros bajo el pretexto de defender la libertad de expresión".
Cuando
Dawd pedía la aplicación de la pena de muerte para
Karim, llegó el furgón para trasladar al condenado
de nuevo a prisión.
Tras
abrirse la puerta trasera, la gente se arremolinó en torno
al recluso y los policías lo subieron al vehículo
entre los gritos de un pequeño grupo de personas de "Aláh
u Akhbar" (Dios es grande).
Nada
más cerrar los policías la puerta del furgón,
se oyó dentro un golpe seco y un grito de dolor.
Los
"bloggers" egipcios no ocultan su temor, como Mahmud
Abdelaziz, ingeniero de 21 años, quien aseguró que
muchos de sus colegas se van echar atrás por miedo a represalias
como la tomada contra Karim. EFE