El
Ejecutivo tendrá que someterse el viernes al voto de confianza
en la Cámara de Diputados, donde cuenta con una amplia mayoría,
por lo que Prodi no tendrán problemas para seguir gobernando.
Prodi
consigue así superar el obstáculo de la confianza
que le había marcado el presidente de la República,
Giorgio Napolitano, tras la dimisión de su Gobierno la pasada
semana, después de perder por dos apoyos una votación
sobre política exterior en el Senado.
Pero
el primer ministro comienza ahora una fase donde los problemas en
el seno de su heterogénea coalición, que agrupa desde
comunistas a democristianos, y que le llevaron a la dimisión
continúan sin resolverse.
Así,
sigue existiendo la escasa ventaja -dos o tres votos- que la coalición
de centroizquierda tiene en el Senado, por lo que cualquier votación
en la cámara alta será como una lotería que
dependerá del humor de algunos protagonistas.
Prodi
contó hoy con el apoyo del tránsfuga Marco Follini,
antiguo secretario del democristiano UDC y ex vicepresidente del
Gobierno con Silvio Berlusconi en la pasada legislatura, pero esto
no quiere decir que será así en las próximas
votaciones.
También
el senador comunista Franco Turigliatto, uno de los dos "rebeldes"
que hicieron caer el Gobierno con su abstención, anunció
hoy su "no" ante la próxima aprobación de
la refinanciación de la misión en Afganistán.
El
voto de hoy no termina con problemas como la oposición del
ala más radical de la izquierda a la refinanciación
de la misión militar en Afganistán o la condena total
de los democristianos a la regularización de las parejas
de hecho.
Durante
la votación no hubo sorpresas, excepto la ausencia del senador
vitalicio el empresario Sergio Pinninfarina y el anuncio del siete
veces primer ministro Giulio Andreotti de no participar.
Prodi
pudo contar así con la mayoría política, es
decir con los votos de 158 personas elegidas en las urnas, sin sumar
los 4 de los senadores vitalicios Oscar Luigi Scalfaro, Carlo Azeglio
Ciampi, Emilio Colombo y la premio Nobel de Medicina Rita Levi Montalcini.
En
medio de la tensión de una votación ajustada, el jefe
del Ejecutivo respiró con alivio cuando llegó también
el "sí" del independiente, elegido con los votos
de los italianos en Sudamérica, Luigi Pallaro, y cuyo apoyo
será también decisivo en el futuro.
El
presidente de los senadores de Refundación Comunista, Giovanni
Russo Spena, opinó que hoy la mayoría "sale reforzada
y aún más compacta y unida ante un programa que propondrá
iniciativas inmediatas".
Entre
estas iniciativas, el presidente del Gobierno colocó como
prioridad el estudio de una reforma de la ley electoral para garantizar
"la gobernabilidad" del país en el futuro y, para
ello, pidió el esfuerzo de todas las fuerzas políticas,
"sin oportunismos, ni recriminaciones".
Reiteró,
además, el compromiso del gabinete en una política
que ayude al Sur, introduciendo la región en los programas
de desarrollo europeo y mundial, y la reforma del sistema de pensiones,
así como el aumento de las más bajas.
También
prometió que su Gobierno se concentrará en la política
de ayudas a la familia, comenzando por el aumento de las guarderías
en el país.
Y
sobre el tema de la regulación de las parejas de hecho, Prodi
explicó que el Ejecutivo "ha terminado su tarea"
con la presentación del proyecto de ley y que ahora el Parlamento
será el que decida, dejando la posibilidad de la "libertad
de conciencia" a cada uno.
Para
el vicecoordinador de la opositora Forza Italia, Fabrizio Cicchitto,
el Gobierno de Prodi comienza "una segunda fase basada en una
pseudo-mayoría que es preámbulo de la caída
final". EFE
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