El vicecanciller
hondureño, Eduardo Reina, dijo que la solicitud fue formalizada
el 28 de febrero pasado e indicó que el Gobierno de Honduras
espera que Estados Unidos resuelva entre mayo y junio próximos,
pues el TPS (siglas en inglés) expirará el 5 de julio.
El
canciller Milton Jiménez presentó la solicitud en
la embajada de EEUU en Tegucigalpa y lo mismo hizo el embajador
hondureño en Washington, Roberto Flores Bermúdez,
en el Departamento de Estado, declaró Reina a radio América.
Unos
78.000 hondureños que llegaron a EEUU antes de 1998 pueden
trabajar en ese país, aunque residan ilegalmente, gracias
al TPS, otorgado como una forma de ayudar a Honduras después
de la tragedia ocasionada en ese año por el huracán
Mitch.
El
TPS está vigente desde 1999, es renovado anualmente y el
eventual rechazo de la prórroga tendría "un impacto
bastante negativo en un país que tiene serios problemas económicos
como Honduras", por la deportación de inmigrantes, dijo
el vicecanciller.
Las
remesas enviadas por los hondureños residentes en EEUU se
han constituido en la principal fuente de divisas para el país
y el año pasado sumaron 2.359 millones de dólares,
según datos oficiales.
Reina
apuntó que, si se logra la nueva ampliación, el Gobierno
hondureño "empezará a trabajar para que se inscriban"
los inmigrantes hondureños sujetos a los beneficios del TPS.
En
EEUU viven legal e ilegalmente más de un millón de
hondureños; el año pasado fueron deportados casi 25.000
y en lo que va de 2007 la cifra ya supera los 6.500. EFE |