"Nunca
se puede curar un corazón, pero consuela saber que el Gobierno
federal proporcionará ayuda a las personas que han perdido
sus viviendas y sus automóviles", dijo Bush en Enterprise
(Alabama).
Antes
de aterrizar, el presidente había recorrido a bordo del helicóptero
Marine One la trayectoria de unos 13 kilómetros que siguió
el tornado que tocó tierra en Enterprise, una ciudad de 22.000
habitantes donde murieron nueve personas.
Ese
tornado fue uno de más de 20 que marcaron líneas de
destrucción a su paso, principalmente en Alabama, Georgia
y Misuri.
Bush
fue muy criticado por la lenta respuesta del Gobierno federal al
desastre causado por el huracán Katrina, que arrasó
Nueva Orleans en agosto de 2005, y esta vez ha querido reaccionar
rápidamente a un nuevo desastre natural con una visita al
área afectada.
Le
acompañó David Paulison, el director de la Agencia
Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, en inglés),
quien se ha esforzado por demostrar que su departamento aprendió
la lección de Katrina y ahora hace las cosas de forma diferente.
Paulison
señaló hoy a la prensa que su agencia ha enviado agua,
hielo, tiendas de campaña y sistemas de comunicaciones para
ayudar a los gobiernos estatales, y sus expertos analizan qué
zonas podrán recibir ayuda federal.
Bush
adelantó en Enterprise que el Condado de Coffee, en el que
está ubicada esa ciudad, había sido declarado como
"área de un gran desastre", lo que le canalizará
fondos adicionales de Washington para la reconstrucción.
En
Enterprise se produjo uno de los episodios más dramáticos,
cuando un tornado pasó por el medio de la escuela secundaria,
que hoy visitó Bush.
Sus
vientos de huracán reventaron parcialmente el tejado y enterraron
a muchos estudiantes bajo una capa de escombros. Murieron ocho de
ellos, con edades comprendidas entre los 16 y los 17 años.
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Los
directivos de la escuela habían recibido un aviso de
temporal y pensaron dejar salir antes de tiempo a los 1.230
estudiantes, pero cuando supieron que había peligro
de tornados decidieron llevarlos al sótano y a salas
localizadas en el centro del edificio.
El
gobernador de Alabama, Bob Riley, dijo que esa acción
"salvó un montón de vidas". |
El
tornado que golpeó a la escuela estaba alimentado por vientos
de entre 218 y 265 kilómetros por hora, que lo colocaron
en el nivel 3 de los cinco de la escala EF ("Enhanced Fujita"),
según cálculos iniciales del Servicio Nacional de
Meteorología de EEUU.
"El
mayor efecto de la tormenta son las vidas destrozadas. Los edificios
los podemos reconstruir", dijo Bush rodeado de estudiantes
del instituto, algunos de los cuales no podían contener las
lágrimas.
En
total, más de 50 personas resultaron heridas en Enterprise
y unas 370 viviendas fueron destruidas o sufrieron daños,
según su alcalde, Kenneth Boswell.
Flanqueado
por Boswell, Bush apeló a los estadounidenses y dijo: "Si
sientes generosidad en el corazón y quieres ayudar a la gente
que se ha visto afectada por este terrible tornado, te pido que
hagas una donación".
Además
de Enterprise, Bush visitará Americus, una ciudad de unos
17.000 habitantes al sur de Georgia, donde murieron dos personas,
y que fue otro de los lugares más afectados.
Allí,
un tornado destruyó la sede de la Cruz Roja, un centro comercial
y al menos 500 viviendas, según las autoridades locales.
En
el Hospital Regional Sumter, que sufrió graves daños,
el personal médico y unos 50 pacientes sobrevivieron al paso
del sistema refugiados en salas de su interior, lejos de las ventanas.
En
total, 10 personas han perdido la vida en Alabama, nueve en Georgia
y una en Misuri.
Los
gobernadores de Alabama y Georgia han declarado el estado de emergencia
en los condados afectados, a donde han enviado a miembros de la
Guardia Nacional y a personal médico adicional. EFE
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