El martes,
la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, anunció la conferencia,
a la que el Gobierno de Irak ha invitado a todos sus vecinos y el
G-8.
No
obstante, el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, aclaró
al día siguiente de que no habría contactos bilaterales.
"La administración es seria cuando se trata de los iraníes
y la pre-condición para negociar con ellos: no pueden fabricar
un arma nuclear", dijo.
En
cambio, Khalilzad, quien representará a EEUU en la conferencia,
que tendrá lugar el 8 de marzo, señaló que
su Gobierno está "muy preocupado" por el envío
de armamento de Irán a Irak y añadió: "Estamos
preparados para hablar con los iraníes sobre esas actividades".
Ése
sería "el tema principal en el que nos centraríamos
en cualquier conversación bilateral con Irán",
añadió Khalilzad, quien ha sido propuesto por el presidente
George W. Bush como embajador ante la ONU.
Además,
afirmó que "ha habido indicaciones recientes de que
(los iraníes) están interesados" en hablar con
EEUU sobre ese asunto.
Khalilzad
reiteró que la fuerza Quds, parte de los Guardianes de la
Revolución de Irán, sigue proporcionando materiales
y ayuda para la fabricación de aparatos explosivos a grupos
armados iraquíes.
Tanto
Irán como Siria han confirmado su participación en
el encuentro.
La
celebración de la conferencia ha sido recibida de forma positiva
en EEUU en general, especialmente por parte de los demócratas,
algunos de los cuales habían propuesto su celebración
hace meses.
"Esto
debería haber ocurrido hace mucho tiempo", dijo a "CNN"
el senador Christopher Dodd, aspirante a la candidatura demócrata
a las elecciones presidenciales del próximo año. "Espero
que no sea muy tarde", añadió. EFE
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