Según
estas fuentes, los autores del atentado llevaban sendos cinturones
cargados con explosivos que hicieron detonar en el interior de un
nutrido grupo de peregrinos que se dirigían a pie a Kerbala
para celebrar el final del luto por la muerte de Al Husein, nieto
de Mahoma, en 680.
Uno
de los suicidas se inmoló dentro de una carpa en la que se
dispensaba comida y atención a los peregrinos en ruta a Kerbala,
según informó la agencia iraquí de noticias
Aswat Al Irak.
Según
esta misma agencia, la otra explosión tuvo lugar a apenas
unos 50 metros de la carpa.
La
masacre de Hila fue el último eslabón de una serie
de atentados hoy contra fieles chiíes que se encaminaban
hacia la ciudad santa de Kerbala, situada en Babel, la misma provincia
que Hila.
El
suceso más grave, al margen de Hila, tuvo lugar en Dura,
en el sur de Bagdad, cuando cinco peregrinos chiíes perdieron
la vida y otros cinco sufrieron heridas en una emboscada.
Otras
cuatro personas murieron y diez resultaron heridas en un ataque
en el este de Tikrit, 170 kilómetros al norte de Bagdad,
informaron fuentes de la Oficina de Coordinación Iraquí-estadounidense.
En
otra emboscada similar, otros dos peregrinos murieron y seis más
resultaron heridos en Al Latifiya, a medio camino entre Bagdad y
Kerbala, en la provincia de Babel, según la policía
iraquí.
Los
peregrinos, que también se dirigían a pie a la ciudad
chií de Kerbala, fueron atacados en un camino alternativo
fuera de la ruta convencional que está altamente vigilada.
EFE |