En
una entrevista con varios medios latinoamericanos, Bush, que aseguró
que "tiene muchas ganas" de comenzar la gira que le llevará
a Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México, indicó
que durante su viaje quiere mostrar las "sólidas políticas"
de EEUU para "ayudar a las personas a mejorar sus vidas".
En vísperas de su visita,
el presidente anunció esta semana una serie de iniciativas
en materia de educación, sanidad y vivienda para América
Latina.
Con estas iniciativas, el presidente
quiere contrarrestar las acusaciones de que durante su mandato ha
dejado de lado a la región, pese a las promesas que hiciera
al llegar al poder acerca de que sería una de sus prioridades.
En la entrevista, Bush aseguró
que "a Estados Unidos le conviene un vecindario próspero
y pacífico" y "tomamos muy en serio los problemas
de la región".
"Nuestra presencia en la región
a veces es muy callada, pero sí es muy efectiva", sostuvo
Bush, quien recordó que durante su mandato se ha duplicado
la ayuda a la región, de 800 millones de dólares a
1.600 millones, y la inversión directa alcanza los 350.000
millones.
La gira, que será su décimoprimera
visita al continente, se ha interpretado en parte como un intento
de contrarrestar la corriente abanderada por Cuba y el presidente
venezolano, Hugo Chávez.
A este respecto, Bush aseguró
que el viaje "contribuirá a difundir los programas que
estamos acometiendo y recordar a la gente que nos preocupamos"
por la región.
Chávez, que viajará
a Argentina durante la gira de Bush, ha convocado manifestaciones
de protesta contra la presencia del presidente estadounidense.
"Amo la libertad, y la gente
tiene todo el derecho a expresarse libremente", repuso Bush
acerca de esas posibles concentraciones.
La primera etapa de la visita presidencial
será Brasil, con quien EEUU ha llegado a un acuerdo sobre
un memorando de entendimiento para el desarrollo de tecnología
para producir biocombustibles.
En este sentido, el presidente aseguró
que "las implicaciones políticas son profundas",
puesto que el pacto contribuirá a reducir la dependencia
de "las veleidades de los mercados" y, por lo tanto, promoverá
la prosperidad financiera de la región.
La siguiente etapa, el día
10, será Uruguay, donde Bush podría hablar en la Estancia
Anchorena con el presidente Tabaré Vázquez sobre libre
comercio, aunque reconoció que "no es necesariamente
algo que se pueda vender muy fácilmente".
Al día siguiente partirá
hacia Colombia, donde expresará al presidente Alvaro Uribe
su "fuerte compromiso" hacia el Plan Colombia II. El mandatario
colombiano, según Bush, "está haciendo un trabajo
fabuloso, muy sólido y decidido" tanto en el plano de
la seguridad como el económico.
En Guatemala, donde estará
el día 12, las conversaciones con el presidente Oscar Berger
girarán, entre otros temas, en torno a los problemas con
el narcotráfico, las pandillas y las fuerzas de seguridad.
En este sentido, el presidente de
EEUU aseguró que su país puede colaborar mediante
el intercambio de información, políticas efectivas
para detener el consumo de drogas en su territorio y una reforma
migratoria plena que permita "concentrar" los recursos
que ahora se emplean contra la inmigración ilegal en la lucha
contra el narcotráfico.
Mérida, en México,
será la última etapa de la gira. Durante sus conversaciones
allí con el presidente Felipe Calderón, en lo que
será su primer encuentro desde la toma de posesión
de éste, "escucharé su estrategia" para
hacer frente al narcotráfico, aseguró Bush.
No obstante, las extradiciones de
narcotraficantes autorizadas por el nuevo Gobierno mexicano a EEUU
"demuestran valentía" por parte del nuevo mandatario,
aseguró el presidente estadounidense, que regresará
a Washington el día 14. EFE
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