Washington
- El Consejo Ejecutivo del FMI se
manifestó hoy preocupado por un empeoramiento
de las cuentas públicas en Honduras y recomendó
a su Gobierno reducir los subsidios energéticos y contener
el alza de los salarios de los funcionarios.
Además, el directorio del Fondo Monetario Internacional
(FMI), en el que están representados sus 185 países
miembros, dijo que existen "nubes" en las perspectivas
inflacionarias e instó a las autoridades hondureñas
a subir las tasas de interés y desmantelar los controles
de precios.
El Consejo Ejecutivo hizo esas recomendaciones en su análisis
anual de la economía hondureña, que realizó
el 21 de febrero y cuyas conclusiones resumió en un comunicado
publicado hoy.
El documento hace una llamada de atención a la situación
del erario público en Tegucigalpa.
Los miembros del Consejo expresaron su "preocupación"
por "el aumento del crédito, los incrementos de los
salarios en el sector público, los subsidios energéticos,
los menores ingresos por impuestos aduaneros y el empeoramiento
de las finanzas de las empresas estatales".
A su juicio, estos factores harán resentirse a las cuentas
públicas en el 2007 y a medio plazo limitarán el
gasto en programas contra la pobreza e inversión.
El Fondo constató que los desembolsos para esos fines,
que considera "prioritarios", cayeron del 9 por ciento
del Producto Interno Bruto (PIB) en 2005 al 6,5 por ciento en
2006.
El organismo recomendó al Gobierno hondureño que
modere la factura por salarios y sus gastos en áreas no
prioritarias, así como el crédito.
Además, le aconsejó una subida del precio de la
electricidad y el teléfono, y una reducción de los
subsidios energéticos.
Sobre la inflación, el directorio reconoció que
Honduras ha logrado colocar el alza de precios anual en bajos
históricos, dado que alcanzó "en torno al 5
por ciento" el año pasado, comparado con el 7,7 por
ciento del 2005 y el 9,2 por ciento del 2004.
No obstante, una expansión económica "robusta",
junto con el empeoramiento de la situación fiscal y la
relajación de la política monetaria "oscurecen
las perspectivas inflacionarias", afirmó.
Por ello, el Consejo Directivo aconsejó al banco central
hondureño subir el precio del dinero.
Además, instó al Gobierno a eliminar los controles
de precios, que "causan distorsiones económicas",
en su opinión.
Respecto al sistema financiero, el directorio recomendó
a Honduras fortalecer la supervisión bancaria, especialmente
de las operaciones de los grandes grupos financieros y las transacciones
en dólares de los bancos.

También se manifestó a favor de las medidas del
Gobierno para mejorar el clima de negocios mediante inversiones
en infraestructura y la reducción de la carga burocrática.
No obstante, sus miembros insistieron en la necesidad de una política
energética menos intervencionista.
La presidenta del Banco Central de Honduras, Gabriela Núñez,
dijo que hay que tomar esa información con la serenidad
del caso, “no es de alarmarse”.
Agregó que el informe se refería a las empresas
públicas, a la crisis de la Empresa Nacional de Energía
Eléctrica (ENEE) a la Empresa Nacional de Telecomunicaciones
(Hondutel) a vulnerabilidades o desafíos en materia fiscal
y a los subsidios de mayor impacto.
Dijo además que el informe refleja la opinión del
staff del FMI y admitió que hasta ahora no ha habido negociación
para un nuevo programa.