09 de marzo de 2007
Por Dagoberto Rodriguez
Proceso Digital
  • Abandonado y sin apoyo el sistema penitenciario nacional, denuncia director de Centros Penales, Rafael Castro Ávila

Tegucigalpa - El sistema penitenciario se encuentra abandonado y sin apoyo por parte de las autoridades de la Secretaría de Seguridad y del mismo gobierno de la República, por lo que es prácticamente imposible detener los asesinatos y ajustes de cuentas que cada semana se presentan en las granjas penales del país, admitió hoy el director del ramo, Rafael Castro Ávila.

Castro Ávila dijo que ni un poder superior divino ni el nombramiento de nuevos directores y ni la remoción de personal, podrán detener la espiral de crímenes al interior de la Penitenciaría Nacional (PN), porque los problemas del sistema penal hondureño son el hacinamiento en el que viven los presos y la falta de recursos para construir nuevas cárceles.

Dijo que la situación es preocupante y puso como ejemplo que la Dirección de Centros Penales este año recibió un presupuesto de 231 millones de lempiras, del cual el 97 por ciento se eroga en pagos de salarios al personal y alimentación de los reclusos, y el 3 por ciento restante en ampliaciones y necesidades urgentes del sistema.

Según informes del International Centre for Prison Studies, las cárceles hondureñas son las más sobre pobladas del istmo, ya que la capacidad oficial de las cárceles en Honduras a 1999, era de 5.235, por lo que el porcentaje de sobrepoblación penal en ese momento era de 107,6 %.

Este índice no ha logrado revertirse, ya que en junio de 2002 se reportaban 11.502 internos con una tasa de ocupación, respecto a la capacidad penitenciaria, de 219,71 %.

La misma fuente indica que a mediados de 2004, la población penitenciaria era de 11.236 privados de libertad.

Rafael Castro Ávila

La tasa de internos se redujo de 174,93 en 2002 a 158 reclusos cada 100.000 habitantes, ubicados en 24 centros penitenciarios. Se reporta que la capacidad oficial del sistema en 2004 era de 9.080 plazas. Conforme a lo anterior, existe una sobrepoblación de 23,74%.

No obstante, entre 1999 y 2004 la capacidad de los centros penitenciarios creció un 73,44%, mientras que la población penitenciaria ascendió de 1998 a 2002 en 20,42 %, no obstante, desde 2002 a 2004 se redujo a 2,3%.

Durante los primeros 68 días del presente año, unos 13 reos de la Penitenciaría Nacional “Marco Aurelio Soto”, la principal cárcel del país, fueron asesinados en diferentes circunstancias un ritmo de un asesinado por semana. Las dos últimas víctimas aparecieron ejecutadas esta semana en el módulo conocido como “La Maquila”.

Al respecto, Castro Ávila dijo que estos dos reclusos fueron ejecutados por sus propios compañeros de celda en un ajuste de cuentas, porque los consideraban “sapos” o “soplones”, es decir, que colaboraban con las autoridades penales.

“Estos dos jóvenes de “La Maquila” se maneja que eran sapos o sea que eran colaboradores de estos grupos de inteligencia y ese fue el castigo que le dieron sus compañeros”, dijo.

Deficiencias
En lo que concierne a la situación económica, el director de centros penitenciarios dijo que en este momento enfrentan enormes limitaciones, pero a pesar de eso se ha contratado más personal de seguridad y se organizaron grupos de inteligencia al interior de las cárceles, lo que ha contribuido a descubrir varios túneles y frustrar fugas masivas de reos.

“A esta altura tuviéramos varias fugas masivas de internos que ahora estarían haciendo fechorías en la sociedad hondureña”, aseveró.

El entrevistado admitió que pese a las medidas que se han adoptado es bastante difícil evitar los ajusticiamientos y también obtener la información oportuna que permita detener los constantes asesinatos.

“Nosotros establecemos los operativos correspondientes y los mega-operativos con grupos de apoyo de la policía, agentes “Cobras”, fiscales y jueces de ejecución, y aún así suceden los acontecimientos sangrientos que ustedes aluden”, apuntó.

Agregó que el problema básico de los centros penales hondureños es el hacinamiento que impide brindar la seguridad adecuada y tampoco la rehabilitación a la que tienen derecho los internos.

“En el sistema tenemos grande limitaciones, estamos esperando respuesta a una petición de apoyo de urgencia para que el sistema de justicia penal sea tomado en cuenta por el Presidente de la República y los otros poderes del Estado para que todo el estamento social y estatal se volque a resolver este problema”, apuntó.

En el abandono
¿Esta teniendo o no el apoyo para evitar esta situación?, se le consultó, a lo que Castro respondió que “en términos relativos no hay apoyo, se presenta una situación que no existe ese apoyo y a veces hay una descoordinación también, sin embargo, estamos haciendo lo posible”.

Denunció que la situación del sistema es tal que en este momento no cuentan con vehículos ni viáticos para movilizarse al interior del país a supervisar los diferentes centros penitenciarios.

“No tenemos apoyo logístico y financiero, ni siquiera tenemos para viáticos, en el presupuesto asignado este año no se metió el rubro de viáticos; carecemos de vehículos, incluso con el vehículo que andamos hacemos broma que yo le hago de “Pedro Picapiedra” y mas bien yo ando como mi pies fuera del carro circulando, es decir, es un desastre financiero y económico”, dijo.


¿Podemos decir que está abandonado el sistema penal?: “En términos generales podemos decir que si, o se hace lo que hay que hacer, es decir, hasta donde es posible con los recursos que tenemos, pero si se necesitaría indudablemente un apoyo mas decidido, con mas presencia, pero repito no solamente de la secretaria de seguridad, sino de todo el Estado como tal, un proyecto de país, sino claramente van seguir estos acontecimientos”, respondió.

Finalmente, el funcionario dijo que la nueva Ley del Sistema Penitenciario puede ser la tabla de salvación, ya que esta nueva normativa crea el Instituto Penitenciario con independencia técnica y financiera, lo que, a su juicio, crearía las condiciones para que los cooperantes apoyen el sistema y que las cárceles se desliguen de la Secretaría de Seguridad.

 

LOS REOS ASESINADOS EN 2007 EN LA PN
1. Ramón Augusto Oseguera Alvarado 11 de enero
2. Francisco Antonio Aguilar 19 de enero
3. Gregorio Salgado Izaguirre *sin precisar
4. Cristino Salomón Matute 22 de enero
5. Oscar David Díaz 23 de enero
6. José Mercedes Sánchez 12 de febrero
7. Roberto Eliseo Matamoros 14 de febrero
8. Martín Rigoberto Flores 18 de febrero
9. Santos Teodoro Pérez *sin precisar
10. José Abimael Sánchez 27 de febrero
11. Eddy Elías Vargas 1 de marzo
12. Richard Antonio Martínez 7 de marzo
13. Raúl Alexander Irías García 7 de marzo
 
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