El canciller
catracho, quien el martes anunció que el fin de semana viaja
rumbo a La Haya, Holanda, para seguir de cerca todos los pormenores
de la fase oral del juicio entre Nicaragua y Honduras por la delimitación
de la frontera marítima en el Mar Caribe, rechazó
cualquier fallo que no responda a sus intereses, “porque Honduras
no puede bajo ninguna circunstancia rebajar sus espacios geográficos,
terrestres y marítimos”.
Desde
el lunes, cinco de marzo, Nicaragua y Honduras se enfrascan en la
fase oral, que es la última fase de la demanda que el gobierno
de Managua interpuso contra Honduras, luego de que el Parlamento
catracho ratificara un tratado marítimo con Colombia, estableciendo
como frontera el paralelo 15 y no el paralelo 17, cercenándole
a Nicaragua un territorio superior a los 130 mil kilómetros
cuadrados.
Honduras
alega tener posesión sobre el paralelo 15 al norte del Mar
Caribe, en supuesta base legal y jurídica, mientras que la
posición central de Nicaragua se resume en que el mar territorial,
la plataforma continental y la zona económica exclusiva de
ambos países en el Mar Caribe, debe ser establecida de conformidad
con el principio de la equidad y las circunstancias relevantes reconocidas
por el Derecho Internacional en general y el Derecho del Mar en
particular, así como por los principios que son aplicables
al establecimiento de fronteras marinas.
Aceptaría arreglo, pero sobre paralelo 15
De acuerdo con las informaciones procedentes de Tegucigalpa sobre
la posibilidad de que surja algún arreglo extrajudicial sobre
el paralelo 16, el canciller Jiménez expresó que oficialmente
no se le ha comunicado nada, “todo es pura especulación,
sin embargo, si así fuera, estamos dispuestos a escucharlos
y a analizar sus propuestas, pero sobre el paralelo 15”.
“Tenemos
argumentos sólidos que están amparados por el derecho,
la historia, los documentos y por los ejercicios soberanos; no puede
haber solución salomónica sobre el paralelo 16, porque
Honduras no puede, bajo ninguna circunstancia, rebajar sus espacios
geográficos, terrestres y marítimos”, reiteró
el canciller Jiménez Ponce
Pacifistas
Sobre los efectos que podrían tener las declaraciones del
presidente nicaragüense, Daniel Ortega, durante la cumbre de
Guyana, de que Honduras destruya los aviones F-5 a cambio de la
destrucción de los misiles Sam-7, Jiménez expresó
que “somos pacifistas, y que no creo que los mismos generen
un conflicto”.
“Honduras
tiene una posición pacifista y de hermandad con todos los
países de Centroamérica; nosotros no creemos que haya
ambiente de ningún tipo de conflicto en la región”,
sostuvo el canciller. |